Cubrebocas que pueden ser desinfectados por el sol

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Municipiosur.com

Durante la pandemia de la COVID-19, muchas personas se han acostumbrado a usar máscaras de algodón en lugares públicos. Sin embargo, los virus y bacterias que se adhieren a la máscara podrían transferirse a otro lugar cuando el usuario se la quita o la toca.

Ahora, unos investigadores han publicado un artículo en la revista ACS Applied Materials & Interfaces en el que indican que han desarrollado un tipo especial de máscara facial de algodón que mata hasta el 99,9999% de las bacterias y los virus dentro de los 60 minutos de exposición a la luz del día.

Las máscaras faciales hechas de varios materiales de tela pueden filtrar partículas de aerosol a escala nanométrica, como las que se liberan al toser o estornudar, ayudando potencialmente a reducir la propagación de enfermedades, incluyendo la COVID-19. Pero las bacterias y virus vivos en la superficie de la máscara podrían seguir siendo contagiosos.

Peixin Tang, Gang Sun, Nitin Nitin y sus colegas querían desarrollar un nuevo tejido de algodón que liberara especies reactivas de oxígeno (ROS) cuando se expusiera a la luz del día, matando los microbios adheridos a las superficies del tejido y siendo al mismo tiempo lavable, reutilizable y seguro para el usuario. De esta forma, una persona podría desinfectar su máscara de tela durante su hora de almuerzo al sol, o pasando un período más largo de tiempo bajo las luces de la oficina o del edificio, que son mucho menos intensas que la luz solar.

Los investigadores fabricaron sus tejidos antimicrobianos uniendo cadenas de carga positiva de cloruro de 2-dietilaminoetilo (DEAE-Cl) al algodón ordinario. Luego, tiñeron el algodón modificado en una solución de un fotosensibilizante con carga negativa (un compuesto que libera ROS al exponerse a la luz), que se unió a las cadenas DEAE mediante fuertes interacciones electrostáticas.

El equipo encontró que un tejido hecho con un tinte llamado rosa de Bengala como fotosensibilizante mató el 99,9999% de las bacterias añadidas al tejido a los 60 minutos de exposición a la luz del día e inactivó el 99,9999% de los bacteriófagos T7 – un virus que se cree que es más resistente a la ROS que algunos coronavirus – a los 30 minutos. Pruebas adicionales mostraron que el material podía ser lavado a mano al menos 10 veces y expuesto constantemente a la luz del día durante al menos 7 días sin perder su actividad antimicrobiana. El tejido es prometedor para hacer máscaras faciales y trajes protectores de tela antibacteriana/antiviral reutilizables, dicen los investigadores.

Con información de: Noticias de la Ciencia

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