Agencia
Municipiosur.com
En el primer fin de semana de confinamiento por el brote de coronavirus la red ha recogido imágenes de videoconferencias multitudinarias. Algunos se han ido de cañas con amigos vía Skype, o similar.
Artistas han optado por ofrecer conciertos desde sus casas, vía balcón o Instagram. En Barcelona, apps como la comunidad de vecinos Nextdoor se ofrecen para dar servicio a la gente que lo tenga complicado para pasear el perro o ir a comprar. Los servicios de venta de alimentos en línea ven como se multiplican sus pedidos. Las tecnológicas tienen que reinventar rutinas, como la retransmisión de conferencias o facilitar el teletrabajo.
Nextdoor es una app que fomenta el contacto entre vecinos. Actualmente tiene 357 comunidades en el área metropolitana de Barcelona. Ante el brote de coronavirus, el servicio busca que los ciudadanos se puedan comunicar para prestar ayuda a “personas mayores con falta de movilidad», cuenta la responsable de la compañía norteamericana en España, Joana Caminal. La app busca dar cabida a iniciativas vecinales. Menciona un ejemplo de una vecina de Sants: impartirá clases de yoga todos los días por Internet. Martínez asegura que “la creatividad de los internautas tendrá un gran protagonismo y que, según como se apliquen a las distintas necesidades, nos dará grandes ejemplos de cómo de puede sacar provecho» a las herramientas digitales como resultado de la “reducción de las interacciones cara a cara”.
Manzaning es una app que ofrece llevar la compra de los mercados de Barcelona a los domicilios. Eva Tomàs, la CEO de la compañía, explica que en los últimos días han visto como los pedidos se han multiplicado por cuatro de media, por diez en barrios donde vive más gente mayor. Entre las medidas de precaución, la empresa ha suprimido la firma que los clientes tienen que hacer al recibir el pedido.
Caprabo opta por dejar los productos en la puerta en vez de al interior del domicilio. La cadena rechaza ofrecer cifras concretas pero, realizando una compra ayer, la web proponía la entrega el lunes de la semana que viene como muy pronto. Amazon Prime, dedicada también a los víveres, no ofrecía ayer ninguna opción de entrega en Barcelona y emplazaba a los clientes a intentarlo de nuevo a partir de la medianoche. Con los bares y restaurantes cerrados, la app de repartidores Glovo apuesta también por abastecer a sus clientes con productos de supermercado, distribuidos desde almacenes propios.
Con información de: El País