LA TRAGEDIA PETROLERA

Por Gabriel García-Márquez

SENTIDO COMÚN

El ataque perpetrado el pasado sábado contra las dos plantas petroleras del consorcio Saudi Aramco en Arabia Saudita, provocó que el precio del crudo se disparara de manera brutal en un 19%. Esta es la mayor alza registrada desde 1991, pues el barril de Brent subió de golpe 12 dólares cotizándose en 71.95 dólares por barril y el West Texas en 62 dólares. Saudi Aramco es la refinería más grande del mundo que representa el 6 % de la producción mundial de crudo y refina el 70% del hidrocarburo que se produce en Arabia.
Los sistemas de seguridad implementados no pudieron evitar el ataque reivindicado por los rebeldes hutíes chiitas de Yemen apoyados por Irán de donde provienen las armas utilizadas. Esto ha provocado el enojo del presidente Donald Trump quien ha amenazado con represalias a Irán, que está paralizado por las sanciones estadunidenses que le impiden exportar su petróleo. En este ataque utilizaron más de 10 aviones no tripulados (drones) y aunque Irán niega haber participado, todo indica que sí están detrás de este atendado contra Arabia Saudita.
Con la inesperada subida del petróleo habrá ganadores y perdedores. Ya se han comenzado a disparar los precios por la falta de producción de la empresa saudita y de esta crisis saldrán ganando los miembros de la OPEP que se encargarán de limitar la producción para controlar los altos los precios.
Estados Unidos y Rusia también se verán beneficiados, pero se verán obligados a sacar al mercado sus reservas estratégicas para regular la oferta petrolera, a pesar de que también podría afectar su ritmo de crecimiento.
Uno de los países más afectados será China que hoy como nunca está muy urgida de energía y depende de los precios internacionales del petróleo. Su economía sufrirá un descalabro sobre todo ahora que está enfrascada en un conflicto comercial con EU.
No hay duda de que la economía mundial se verá perjudicada, pero las peores consecuencias recaerán sobre la empresa pública Saudí Aramco en su infraestructura y su valor por el riesgo en que se ponen sus reservas.
MÉXICO Y LA TRAGEDIA SAUDÍ
En esta crisis energética Petróleos Mexicanos se beneficiará por el alza del precio del barril, lo que le permitirá a México obtener una mayor recaudación y controlar la venta de combustibles y el precio al consumidor, porque aun cuando en el paquete económico para el 2020 el precio por barril de la mezcla mexicana fue considerado en 49 dólares para efectos presupuestarios, ahora con el ataque saudí ha alcanzado ya los 65 dólares.
Pero es un arma de doble filo porque si bien México recibirá más dólares por el petróleo exportado, también podría pagar más por las gasolinas importadas, aun cuando el 80 por ciento de las importaciones vienen de los Estados Unidos donde no la producción no está en riesgo.
Lástima que la producción de crudo está tan baja y los beneficios no serán iguales que cuando el barril estuvo en 100 dólares hace cinco años.
Así que el efecto en el mercado beneficiará a Pemex y las finanzas de México también se beneficiarán obteniendo una mayor recaudación y aun cuando el precio no se vaya a mantener al alza, puesto que estará subiendo y bajando según se comporte el mercado, es muy probable que se mantenga arriba. De manera que, si se llegara a mantener en 60 dólares la mezcla mexicana, los ingresos presupuestales se verían beneficiados.
La tragedia Saudi le vendrá muy bien a México y en especial al gobierno de la 4T que tendrá más recursos para los proyectos sociales y la inversión, en especial para la construcción de la refinería de Dos Bocas, que de concluirse a tiempo se convertiría en todo un acierto.
Ahora solamente resta que el gobierno federal tome la decisión correcta de mejorar la capacidad de refinación y aumentar la producción de hidrocarburos, que ha ido a la baja durante los últimos años.