Astrid Magdalena de Jesús Pérez, psicóloga y máster en neuropsicología, afirma que muchos jóvenes porteños se ven marcados por la falta de acompañamiento familiar y por relaciones deficientes con sus padres. Que por eso luego se portan mal

Por Julio Escoba

Municipiosur.com

La psicóloga y máster en neuropsicología, Astrid Magdalena de Jesús Pérez, señaló que en la actualidad muchos jóvenes se ven marcados por la falta de acompañamiento familiar y por relaciones deficientes con sus padres, factores que influyen directamente en su conducta durante la adolescencia. Explicó que en esta etapa de la vida se presentan importantes cambios bioquímicos en el cerebro derivados de la actividad hormonal, los cuales impactan principalmente en el sistema límbico, encargado de regular las emociones y las conductas. La especialista abordó este tema tras el caso de la maestra Martha Pérez González, del municipio de Agua Dulce, quien fue asesinada y posteriormente calcinada, presuntamente por su hija de 15 años y el novio de esta, de 16 años de edad. “En la actualidad, algo que marca mucho, que indica, es el acompañamiento familiar, la estructura, la historia familiar, las relaciones con los padres, cuando son adolescentes hay cambios bioquímicos en el cerebro, por las hormonas, lo que hacen o lo que surge, es generar situaciones en nuestro sistema límbico y es el que regula las emociones y las conductas”, expresó la entrevistada. Asimismo, mencionó que muchos de estos comportamientos se ven alterados por el consumo de estupefacientes, lo que provoca reacciones impulsivas en los adolescentes, quienes saben lo que hacen, pero no miden las consecuencias de sus actos. “Muchos de estos comportamientos tienen que ver desde el sistema neurológico, leí que estos chicos también consumían algún tipo de sustancias, que a lo mejor en el hecho no lo tenían pero que ya hay daño orgánico, por generar este tipo de situaciones o sustancias que dañan el cerebro”, detalló. Agregó que la ausencia de una estructura familiar adecuada puede propiciar alteraciones tanto en el comportamiento como en la regulación cerebral de los jóvenes. “Cuando no hay una estructura en el ambiente familiar adecuada, se generan este tipo de cambios, este tipo de comportamientos, actualmente, hay muchas situaciones que pueden dañar, tanto la estructura familiar, como esta regulación en el cerebro”, detalló. Finalmente, subrayó que antes de cualquier conducta existe un proceso de regulación cerebral que puede verse afectado por factores neurológicos y el consumo de sustancias. “Primero hay una regulación en el cerebro, para que nosotros tengamos procesos psicológicos y nosotros tengamos una conducta, los procesos psicológicos de estos chicos afectados con toda esta parte neurológica, con todos los neurotransmisores, con todas las sustancias que afectan su sistema nervioso, tienen conductas no deseadas”, dijo.

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