Conociendo a los Virus Gigantes los cuales presentan apariencias peculiares


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En un sorprendente giro de los acontecimientos, los virus, esos diminutos y aparentemente simples agentes infecciosos, se revelan como seres más complejos y misteriosos de lo que jamás imaginamos. Contrariamente a su reputación de saqueadores sin vida, nuevos hallazgos científicos han demostrado que existen virus gigantes que desdibujan la frontera entre la vida y la muerte y que, irónicamente, son presa de otros virus.

Los virus son estructuras simples compuestas por material genético y proteínas. A diferencia de nuestras células y bacterias, no tienen metabolismo, locomoción, deseos ni ambiciones. Su objetivo principal es encontrar una víctima para infectar y reproducirse, causando una gran cantidad de infecciones y muertes diarias, según el canal de Youtube En Pocas Palabras.

La clasificación de los virus como seres vivos ha sido objeto de debate entre los científicos, mientras algunos los consideran como entidades vivas, otros los ven como organismos híbridos llamados virocélulas, donde las células infectadas se convierten en los verdaderos seres vivos. Por otro lado, hay quienes sostienen que los virus son simplemente materia muerta.

El origen de estos agentes infecciosos sigue siendo un enigma, planteando la pregunta de cómo pudo surgir algo que depende de las víctimas para reproducirse. Algunas teorías sugieren que los virus podrían haber desempeñado un papel crucial en el surgimiento de la vida, mientras que otras postulan que podrían haber surgido a partir de fugas de ADN celular que desarrollaron habilidades de autorreplicación.

Se camuflan por su tamaño

Con aproximadamente 10 quintillones de virus en la Tierra, ocupando una línea alineada de 100 millones de años luz, estos agentes infecciosos se consideran los seres más exitosos del planeta. Recientemente, se ha descubierto una nueva clase de virus, conocidos como girus o virus gigantes, que desafían gran parte de lo que se creía acerca de su naturaleza.

A diferencia de los virus convencionales, estos gigantes presentan una apariencia peculiar, adoptando formas geométricas peludas o incluso pareciendo mini pepinillos. Su tamaño superior ha permitido que se camuflen durante siglos, ya que muchos los confundían erróneamente con bacterias al observarlos bajo el microscopio.

Los girus han demostrado ser capaces de infectar amebas y otros organismos unicelulares, tomando el control de sus células mediante sofisticados procesos. Una vez dentro de la célula, los girus modifican su estructura, reorganizando la maquinaria celular y creando una fábrica llamada viroplasma.

Algunos incluso desarrollan una membrana protectora para evadir las defensas celulares. Una vez que han completado el ensamblaje de nuevos virus utilizando el interior de la víctima, ordenan a la célula que se autodestruya, liberando así a los virus recién creados para buscar nuevas presas.

Con información de: El Imparcial

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