Hace algunos días se dio a conocer que en la revisión de la Cuenta Pública del 2021, en la suculenta Comisión Municipal del Agua Potable de Coatzacoalcos, se detectó un desvío por 21 millones 273 mil pesos. De acuerdo a las investigaciones que ya se realizaron, el sabroso y jugoso desvío del billete, se hizo cuando don Jaime Martínez Webb, estuvo al frente del organismo. Lo anterior, la presunta corrupción que se dio en la CMAS, es urgente que se aclare para deslindar responsabilidades entre los que si robaron y los que no lo hicieron, pues luego, como siempre ocurre, le echan la culpa de las “raterías” a funcionarios menores, esos que solo olieron el billete, pero que nunca se lo chingaron. En todo este “cochinero” que se descubrió en el Agua Potable de Coatzacoalcos, doña Hildeliza Díaz Calafell, y que lo anterior se escuche lejos, no tiene nada de culpa, tomando como base que la dama quedó al frente de la CMAS en enero del 2022. Lo anterior quiere decir, que la señora Díaz no tiene nada que ver con el presunto robo que se le hizo a la Comisión Municipal del Agua Potable. ¡Señores!, como ha quedado al descubierto el desvió de recursos, la única pregunta que hoy se puede hacer es la siguiente: ¿El gobierno hará “vomitar” lo que se comió don Jaime Martínez Webb o van a intervenir a su favor para que la justicia no llegue a él y para que no regrese nada de lo que se llevó?. Los funcionarios del ORFIS que revisan las famosas “Cuentas Públicas” ya han dictaminado que en la Comisión del Agua Potable de Coatzacoalcos, cuando don Jaime Martínez estuvo al frente, pues él, junto con sus colaboradores de confianza “se fueron con la cochina al monte” al detectarse el desvío de más de 21 millones de pesos. Tal y como lo hemos señalado, ya es hora que las autoridades estatales, en especial las que tienen la misión de castigar a los hombres y mujeres que se robaron el dinero de los veracruzanos, tienen que actuar, primero para exigir que se devuelva lo robado”, y si los “pillos” no quieren devolver nada de lo sustraído, pues hay que procesarlos para que sirvan de ejemplo para los actuales funcionarios “que no hay que meterle la mano al cajón”. En estos tiempos donde el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador lucha todos los días para combatir la corrupción, pues desde Veracruz se debe de mandar un contundente mensaje, en el sentido, que en Veracruz se combate la corrupción, es decir, que no hay impunidad. El desvío de 21 millones de pesos en la CMAS de Coatzacoalcos, no es un tema menor, ¡claro que no lo es!, el delito ahí está bien configurado, y este fue dado a conocer por los funcionarios que revisan las “Cuentas Públicas” de todas las dependencias estatales y municipales. El gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, tiene la obligación moral de seguirle los pasos a don Andrés Manuel López Obrador, hombre que tiene más de cuatro años luchando contra los corruptos que “saquearon” a México. Aquí en Veracruz, como es el caso del desvío millonario en la Comisión del Agua Potable de Coatzacoalcos, hay “asuntos pendientes”. El gobernador nunca deberá de permitir la impunidad, trátese de quien se trate. Si en la CMAS de Coatzacoalcos se robaron dinero, como esta visto que así fue, pues lo único que procede es castigar a los “ratones”, esos que andan sueltos y disfrutando de lo que robaron, pues tienen la plena seguridad que no los van a “tocar” por sentirse muy protegidos. El desvío de 21 millones en la CMAS de Coatzacoalcos en el 2021, en los tiempos de don Jaime Martínez Webb, es un escándalo, pero mayúsculo, pues ha quedado a la vista que se comió mucho del “quesito fresco” que se produce en la Comisión del Agua Potable de Coatzacoalcos. Fin del comunicado. ¡¡Qué Barbaridad!!. (Artículo escrito por Federico Lagunes Peña).
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