América respira después de vencer 2-1 a Bravos de Juárez

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Municipiosur.com

América ha encontrado una tregua a la crisis de resultados que vivía. Venció 2-1 a los Bravos de Juárez y eso le permite salir de los últimos lugares de la tabla, aunque aún está fuera de la zona de Liguilla, gana un poco de paz y de confianza, porque ha recuperado el gol y eso ayudará en lo moral para futuras empresas y porque frena la sangría de puntos que tenía y ahora tendrá un entorno menos furibundo.

El problema de América es que pese a saber su necesidad, un buen tramo del partido no se vio como un equipo que dio ese salto de calidad en su funcionamiento. No le ha tomado el feeling al torneo cuando éste ya se encuentra casi por el ecuador del mismo.

Ante Juárez, Fernando Ortiz mandó a lo mejor que tenía, la ausencia de Jorge Sánchez fue cubierta por Emilio Lara, quien tuvo un buen rendimiento. Lo que debe sí preocupar en América es la falta de conexión de Jonathan Rodríguez, el charrúa no termina de ser ese jugador que llegó para cambiar la dinámica de las Águilas en ataque, no encuentra el sitio, ya sea en la banda izquierda o jugando detrás del centro delantero.

Y es que los azulcrema salieron con un panorama claro, estaban obligados a sumar de a tres para salir de los últimos lugares de la tabla, pero fue un equipo que apenas inquietó el arco de Alfredo Talavera. No había conexión entre líneas, no aparecían los engranes que llevaran las evoluciones del equipo, por lapsos jugaban más a chispazos que con una idea colectiva.

Mientras, los fronterizos se mostraron como un equipo que tenía claro su objetivo: mantener el orden e ir buscando sus opciones, mantener la compostura a cabalidad y lo hicieron, aunque en ataque tampoco es que hayan manifestado una cuota de agresividad.

Henry Martin tuvo un par de tiros, uno lo atajó Talavera y el otro se fue desviado. Cabecita también tuvo la suya, pero el arquero le tapó su tiro. Al final del medio tiempo, el soberano público abucheó al equipo, reflejo perfecto de que lo que ve en el campo no le termina de convencer.

Y para el segundo tiempo, más vicisitudes. Diego Valdés salió de cambio por una molestia en la pierna derecha, su lugar lo tomó Layún. Y fue en el arranque del complemento cuando Juárez más cerca estuvo de ponerse en ventaja. Arribas cabeceó un córner y sobre la raya, Emilio Lara evitó el desaguisado. Después fue Salcedo el que la se perdió en un recentro de Silvera.

América no se enganchaba al juego, era un grupo de jugadores que a ratos corrían tras el balón, porque Bravos pasó a tener buena manejo de pelota, pero el futbol es caprichoso, porque justo cuando menos lúcido parecía América, fue cuando encontró el gol.

Fuentes se agregó por izquierda, el lateral levantó una pelota que Henry remató con la cabeza, un martilleo exacto que dejó parado a Talavera. Al 60’, las Águilas lograban un gol que debía aplacar la ansiedad. Y así fue porque tres minutos después lograron el segundo que aclaró el panorama. Ahora fue Lara quien se proyectó por la derecha y el lateral puso una pelota precisa para Henry, el yucateco se anticipó a su marcador y tocó la pelota, un desvío sutil que se fue al poste contrario de Talavera.

Ahora sí, América empezó a gustarse, se despojó de esa tensión que traía en el cuerpo y pasó a soltarse en el campo. Y hasta la suerte le jugó a su favor cuando le marcaron un penal al 68’ por una falta de Cáceres sobre Silvera, el mismo Maximiliano cobró, pero la echó por un costado. Aunque Alan Medina descontó al 88′ y generó minutos finales de nerviosismo.

América logró la victoria, ese era el objetivo prioritario, ahora tendrá una semana para que la tensión se aligere, pero la próxima semana viene el primer clásico de la temporada, de visita en CU ante Pumas, un escenario que puede marcar el punto de despegue o la vuelta a la crisis.

Con información de: Milenio

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