La ingeniería hidráulica de las hormigas

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El trabajo en equipo que realizan las hormigas para recolectar alimentos las impulsa a buscar soluciones ingeniosas para superar las muy diversas dificultades con las que pueden toparse, pero la solución encontrada por unas hormigas ante un problema inesperado para ellas ha causado un gran asombro a los científicos que han realizado el experimento en un laboratorio.

En el experimento, un equipo que incluye a Aiming Zhou, de la Universidad Agrícola de Huazhong en China, y Jian Chen, del Departamento de Agricultura del gobierno estadounidense (USDA), ha observado a hormigas de la especie Solenopsis richteri poniendo en práctica una solución para una situación inesperada y manipulando para ello objetos a su alcance. Esta es la primera vez que esta conducta sofisticada, calificable como uso de herramientas, ha sido documentada científicamente en hormigas.

Cuando se les proporcionaron pequeños recipientes de agua azucarada, las hormigas Solenopsis richteri pudieron flotar y alimentarse en la superficie, pero cuando los investigadores redujeron la tensión superficial, las hormigas tenían dificultades para flotar y entonces comenzaron a depositar granos de arena en el interior del recipiente.

Concretamente, los investigadores alteraron la tensión superficial del agua azucarada añadiendo surfactante. Cuando las concentraciones de surfactante superaban el 0,05%, lo que representaba un considerable riesgo de ahogamiento, se observó que las hormigas construían estructuras de arena para poder obtener sin riesgo el agua azucarada del recipiente. La estrategia redujo el riesgo de ahogamiento de las hormigas.

Se comprobó que las estructuras de arena eran tan eficientes que podían permitir la salida de casi la mitad del agua azucarada de los contenedores en cinco minutos.

Estas estructuras nunca se observaron cuando las hormigas se alimentaban en contenedores de agua azucarada en la que sí flotaban sin problema. Ello indica, por tanto, una buena capacidad de improvisar una herramienta para afrontar una situación nueva.

Los resultados no solo demuestran la habilidad de las hormigas Solenopsis richteri para utilizar herramientas con las que recolectar alimentos, sino también la capacidad de reconocer un riesgo mayor de lo normal y de reaccionar a ello incorporando medidas de seguridad basadas en objetos de su entorno.

El uso de herramientas se considera un indicador de la sofisticación cognitiva y se ha observado principalmente en primates y algunas especies de aves. Pero en los invertebrados esta capacidad potencial está menos estudiada y antes se pensaba que el comportamiento de los invertebrados es siempre muy rígido e inflexible.

Con información de: Noticias de la Ciencia