Florencia Basulto Nelson, la gran periodista de Minatitlán, nos cuenta su historia. Doña Florencia es una comunicadora ejemplar y una leyenda sureña

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Es un placer compartir con ustedes tantos recuerdos de mi vida. Nací en Minatitlán, a mis padres Isidoro Basulto Morales y Estela Nelson Garibay les debo lo que soy, me enseñaron que la superación se logra con el estudio y el trabajo, pero debemos conducirnos siempre con principios y valores morales. Estudié el Kinder e inicié la Primaria en el Colegio Teresita; la terminé en la Escuela Morelos. Ingresé en la Secundaria Oficial Minatitlán, en un caserón ubicado junto a la escuela Artículo 123 y terminé mis estudios en la Secundaria No 11 “Adriana García Corral”, en Ciudad de México. Cursé el Bachillerato en la Universidad Femenina de México. Desde entonces, por ser mi vocación, en las letras encontré un atractivo. Recibí un curso de periodismo por correspondencia de Buenos Aires, Argentina e ingresé al diario La Opinión. Después me fui a la capital e ingresé en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y en las revistas Impacto y Bellezas; cubrí las Olimpiadas de 1968 y entrevisté a muchos artistas, pues cubría la fuente de espectáculos. Pero pronto comprendí que mi madre tenía razón y que debía estudiar una profesión: en la Universidad “Benito Juárez” de Oaxaca, obtuve el título de Licenciada en Administración de Empresas y ejercí como auditora de la Contraloría del gobierno. Trabajé en diarios y revistas y como catedrática de redacción en la Universidad de Oaxaca. Fui becada para estudiar periodismo en Quito, Ecuador y al regresar trabajé en la capital en la prensa nacional. Retorné a Minatitlán y entré a laborar en el Hospital de PEMEX, asimismo, colaboré con distintos medios informativos de esta ciudad y de Coatzacoalcos, en prensa y radio, así como en la corresponsalía del diario nacional Excélsior. Desde 1980 he viajado por diferentes países, en Rusia logré una beca para estudiar el idioma ruso, en la Universidad del Estado. Actualmente, tengo algunos proyectos editoriales y comparto en mi red social, con ustedes, mis amigos y amigas, mis archivos y tantos recuerdos acumulados a lo largo de mi vida periodística que ya pasó del medio siglo, y que me ha dado la satisfacción y el honor de haber recibido diversos reconocimientos. Considero haber vivido una vida plena y si escribir es un don divino como pensaban los griegos, agradezco al Ser Supremo que me haya distinguido con la pluma para escribir tantas historias encontradas por tantos caminos recorridos. Muchas gracias.