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Para las personas que pueden trabajar a distancia durante esta época de distanciamiento social a raíz de la pandemia, las videoconferencias y los correos electrónicos las han ayudado a cumplir sus obligaciones laborales. Lo mismo ocurre con el equipo humano responsable de las actividades del rover robótico Curiosity de la NASA. Estos especialistas están lidiando con los mismos desafíos con los que lidian a diario tantos usuarios del teletrabajo, pero con una diferencia crucial: la parte más importante de su labor se realiza en Marte.
Los miembros de este equipo comenzaron recientemente a trabajar cada uno desde su domicilio. Por primera vez en la historia y pese a tratarse de un día laboral, nadie del equipo estuvo presente en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en el sur de California, donde se controla la misión. Fue la primera vez que las operaciones del robot fueron planeadas estando todos los miembros del equipo fuera del centro de control. Dos días después de esa primera jornada, las órdenes que habían enviado al robot en Marte se ejecutaron como se esperaba, y como consecuencia de ello el Curiosity perforó una roca para obtener una muestra de ella, en un lugar de la superficie marciana llamado “Edinburgh” («Edimburgo»).
Un par de semanas antes, el equipo comenzó a anticipar la necesidad de realizar sus labores cotidianas exclusivamente mediante teletrabajo, lo que les llevó a prepararse para ello. Se distribuyeron auriculares, monitores y otro equipamiento técnico. Este reparto también se hizo con las precauciones necesarias de seguridad, con todos los empleados siguiendo las medidas de distanciamiento social adecuadas.
Sin embargo, no todos los instrumentos con los que están acostumbrados a trabajar en el JPL podían ser enviados a casa. Los planificadores se guían mucho por las imágenes 3D de Marte y normalmente las estudian con gafas especiales que cambian rápidamente entre la vista del ojo izquierdo y la del derecho para revelar mejor los contornos del paisaje. Eso les ayuda a averiguar hacia dónde es mejor enviar al robot y hasta dónde puede llegar como máximo su brazo robótico cuando se extienda.
Con información de: Noticias de la Ciencia