Fallece a los 65 años de edad el clavadista olímpico Carlos Girón

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Municipiosur.com

El clavadista Carlos Girón, medallista en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, falleció ayer a los 65 años de edad, después de ser internado hace más de 20 días por una neumonía, pero su salud empeoró por un aneurisma que lo aquejaba desde tiempo atrás, informaron anoche sus hijos en el velorio.

Todo pasó muy rápido, dijo Carlo; queremos aprovechar para aclarar la confusión que hubo hace unos días y la publicación de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, en la cual no tuvo nada que ver su directora, Ana Guevara, quien nos ha apoyado en todo momento.

Girón (Mexicali, 1954) fue el eterno campeón sin oro, un atleta consciente de que se le negó la máxima gloria olímpica por una injusticia, historia que lo persiguió durante toda la vida. Ganó la medalla de plata en Moscú 1980 por un acontecimiento anómalo en la final de trampolín de tres metros, donde las autoridades favorecieron al competidor de la anfitriona Unión Soviética.

La vida arrastró la carrera deportiva de Girón. Terminó sus estudios universitarios, formó una familia, perdió protagonismo en los clavados, pero plantó la semilla para el futuro de una disciplina que continuó rindiendo frutos para México. A pesar de la adversidad, consiguió clasificar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 y entrar a la final; eso fue todo, al terminar la justa, se retiró de la disciplina.

La anécdota que le arrebató el oro, sin embargo, no lo condenará al olvido. Parafraseando al poema de Dylan Thomas, hay un clavado de aquel joven que empezó en las rocas de Acapulco y culminó en el podio olímpico, y permanecerá intacto, en el aire, sin tocar la superficie.

Con información de: La Jornada