El uso de la tecnología, clave para acabar con la soledad

La reivindicación de la autonomía personal es una causa común de personas mayores y/o con discapacidad

Municipiosur.com
Agencias

La reivindicación de la autonomía personal es una causa común de personas mayores y/o con discapacidad. Ambos reclaman que se hagan más accesibles los centros de trabajo, de ocio, las viviendas, las calles, los transportes y los edificios de la administración, entre otros espacios comunes. Así, según los expertos en este campo, uno de los elementos indispensables para conseguir una mayor accesbilidad es que se haga un correcto uso de la tecnología. Por esta razón, 65Ymás se ha puesto en contacto con uno de los mejores estudiosos en el campo de la accesibilidad y los avances tecnológicos, el director de desarrollo del eHealth Center de la Universidad Oberta de Catalunya (@UOCuniversitat), Manuel Armayones.

A su parecer, la tecnología puede ser la solución para «el sostenimiento» del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia. Sin embargo, para que esto sea así, debe haber un cambio a la hora de diseñar estas herramientas. «Se tienen que desarrollar por y para las personas: pasar de las TIC a las TEP, es decir a las Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación», sostiene.

«No partimos del vacío», sentencia el experto y pone como ejemplo uno de los avances más recientes: Google Maps ha incluido rutas para personas con sillas de ruedas. Sin embargo, aunque la domótica, las apps o la monitorización se utilizan ya en muchos ámbitos, aún queda mucho por hacer.

Y es que el porcentaje de usuarios de las tecnologías es «sustancialmente inferior» en ambos colectivos respecto al resto de la sociedad. «Sólo el 83% de las personas con discapacidad disponen de un móvil», ejemplifica. En cuanto a los mayores, el porcentaje es menor: el 49,1% de los españoles entre 65-74 años utiliza Internet, 4,5 millones, según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los hogares 2018 del Instituto Nacional de Estadística.

Según el director del eHealth Center las razones tienen que ver con el precio de las tecnologías y con que muchos de los posibles usuarios «no tienen los suficientes ingresos». No obstante, la situación se podría revertir si cambia la mentalidad a la hora de diseñar y se opta por la «co-creación» y el «diseño universal», es decir, que se cuente con todos los actores (usuarios, empresas, administraciones…) en el proceso de diseño de un producto pensado y adaptado a todos los públicos.

«El otro día un conocido me dijo: ‘Creo que ésta es la mejor aplicación para la diabetes’. Y yo le respondí: ‘Sí, pero para los diabéticos videntes. Si han perdido la visión por la enfermedad, ya no les sirve’. Con el diseño universal esto no pasaría. Además, hablando en lenguaje de los economistas, puede ser beneficioso puesto que ganas cuota de mercado», explica.