La fotografía móvil se encomienda a la programación para superar sus limitaciones

Viaje a los laboratorios donde OnePlus prueba las cámaras de sus ‘smartphones’ para desentrañar los secretos del ‘hardware’ y del ‘software’

Municipiosur.com
Agencias

La cámara se ha convertido en uno de los elementos más determinantes a la hora de decantarse por un teléfono móvil. Conscientes de ello, los fabricantes han abierto una guerra sin cuartel que ha propiciado el desarrollo de la fotografía móvil a una velocidad mucho mayor que el de la tradicional. El número de lentes en los aparatos se multiplica para ofrecer al usuario un creciente rango focal -desde grandes angulares que cubren un amplio campo de visión, hasta teleobjetivos que acercan los detalles más pequeños-, los objetivos son cada vez más luminosos, los sensores ganan tamaño, y el software se encarga de compensar las carencias y las limitaciones propias de un hardware constreñido por las dimensiones del dispositivo en el que se monta.

No obstante, Zake Zhang reconoce que, por mucho que algunos se empeñen en decirlo en campañas de márquetin, la fotografía móvil no se acerca, ni de lejos, a la calidad y las posibilidades que ofrecen las cámaras réflex. Sabe de qué habla, porque es el responsable de las imágenes que toman los móviles de OnePlus. “Actualmente, el hardware aporta más del 80% de la calidad de la imagen. El objetivo y el sensor son los elementos fundamentales. Y, como ese último es mucho más pequeño que el de las cámaras réflex, es imposible competir. Por eso también, la fotografía móvil es mucho más computacional. Requiere de un mayor desarrollo del software para exprimir al máximo el rendimiento”, explica en una entrevista con EL PAÍS con motivo de la visita al laboratorio de imagen que la marca china tiene en la capital de Taiwán, Taipéi.

Zhang sostiene que el futuro de las cámaras para móviles pasa precisamente por la mejora de los sistemas de procesamiento de imágenes. “Los algoritmos cada vez serán más determinantes. Sobre todo, en el apartado del vídeo”, subraya. No obstante, Zhang niega con la cabeza y esboza una sonrisa maliciosa cuando se le pregunta por las empresas que afirman utilizar sistemas de inteligencia artificial para mejorar los resultados. “Nosotros preferimos ser honestos y decir que se trata de una selección de escena inteligente, con unos parámetros determinados para las tomas que reconoce el aparato. Eso no es inteligencia artificial”, sentencia.