Conciertos, la tecnología resucita a las viejas glorias

Las herramientas virtuales ocuparán un lugar cada vez más importante a la hora de cambiar nuestra experiencia en los eventos musicales.

Municipiosur.com
Agencias

Este año el festival Tomorrowland cumple sus 30 años, desde que se celebró por primera vez en Bélgica, en 2005 y, haciendo honor a su nombre, La Tierra del Mañana, ha liderado gran parte de los cambios que modificaron para siempre los conciertos musicales.

Para comenzar, todo cambió desde el inicio, cuando comenzó a utilizarse la tecnología desarrollada por Blink Identity para identificar a los asistentes en la entrada, directamente mediante reconocimiento facial. En un abrir y cerrar de ojos, los participantes del concierto pasan por la entrada y allí se identifica su rostro, su entrada y los beneficios que tiene. Esta información pasa directamente a su pulsera y allí es donde comienza la magia.

Las pulseras RFID son una pieza de tecnología innovadora. Los asistentes al concierto pueden registrar su pulsera por correo electrónico o redes sociales, lo que permite a los organizadores del evento obtener datos demográficos sobre los asistentes y a estos les facilita la experiencia. ¿En qué sentido? Las pulseras actuales no tienen nada que ver con las de hace 20 años. Estas llevan una pequeña cámara de alta definición que toma imágenes constantemente, permitiendo que los participantes se concentren en la experiencia del concierto y no en registrarla en los teléfonos.

A propósito de estos, los smartphones se conectarán directamente con la consola de sonido, las luces y los altavoces. Esto no solo ahorra la cantidad de equipo que los artistas deban llevar, ya que utilizan los altavoces y aplicaciones de los teléfonos, todos conectados por la nueva red 6G, sino que los asistentes, con sus dispositivos, iluminan todo el escenario.

Una de las estrellas de este año, en Tomorrowland era Tim Berling, más conocido por todos como Avicii. Este sueco, especializado en música electrónica fue una gran estrella en la década de 2010, pero murió trágicamente en 2018 y aún hoy se lo recuerda. Por eso no es extraño que en esta edición del festival se lo haya «convocado», al menos como holografía. Desde 2014, cuando en Coachella se usó la tecnología holográfica para traer de vuelta al rapero Tupac, hasta 2018, cuando Roy Orbison recorrió Estados Unidos con su concierto The Hologram Tour, la tecnología ha avanzado mucho y hoy los artistas de ayer, son casi de carne y hueso.

Otra experiencia que ha cambiado por completo es la de comprar las entradas. Durante décadas la reventa, las entradas agotadas por los mercenarios que se aprovechaban del sistema y compraban de a cientos se ha terminado. El sistema actual es muy diferente: se evalúa, a través del historial de internet y de las redes sociales, cuan frecuentemente se ha buscado al artista y si forma parte de nuestra biblioteca musical. Toda esta información se barema y se prioriza a quienes de verdad siguen al artista, También se lleva a cabo un concurso de preguntas sobre la banda o el artista, que facilita demostrar seguimiento.