EL REGRESO DEL CARRO COMPLETO

Por Gabriel García-Márquez

Cuando todo parecía indicar que se había extinguido el famoso “carro completo” de los procesos electorales, ha regresado por sus fueros en las recientes elecciones, especialmente en Puebla y Baja California, donde el PAN fue derrotado y el PRI prácticamente fue borrado del mapa.

La diferencia es que ahora ya no es el PRI quien se lleva el carro completo, sino Morena, el partido del presidente que aun con malos candidatos ha logrado convencer al electorado que les ha dado el triunfo.

Sin la menor duda, aunque parezca un lugar común, ha ganado de nueva cuenta el abstencionismo, porque la afluencia de votantes fue menor al 30 por ciento del padrón electoral. Una participación realmente pobre y vergonzosa.

Saltan a la vista los resultados de los estados donde se jugó la gubernatura: Puebla y Baja California, donde nada pudieron hacer los panistas aun cuando hablan de haber obtenido como partido el mayor número de votos, lo cierto es que fueron derrotados por los candidatos de Morena.

Se recordará que Baja California pasó a la historia por ser el primer estado donde ganó la oposición una gubernatura. El panista Ernesto Ruffo Appel obtuvo hace 30 años la gubernatura y desde entonces a la fecha el estado había sido gobernado por panistas, que hoy dolorosamente han sido derrotados por el partido en el poder, Morena. Dicen que la gente ya estaba cansada de tanto PAN y que el último gobernador tuvo una mala gestión. Lo cierto es que ganó el presidente de la República.

En Puebla, las elecciones extraordinarias se las llevó el candidato de Morena, Miguel Barbosa, luego del trágico accidente en que muriera la gobernadora Martha Ericka Alonso. Los poblanos no salieron a votar y permitieron que ganara el morenista, aun con la mala fama de todos conocida, ayudado por la poca fuerza del candidato panista y la mala trayectoria del candidato priista, sumados a los votos que le generó la alianza con el PVEM y PT.

En Tamaulipas solamente se eligieron diputados locales y también se llevó el carro completo el PAN, partido del gobernador, con 21 de 22 distritos, de manera que tendrá un congreso a modo, prácticamente sin oposición alguna.

En Quintana Roo que es gobernado por el PRD, donde solamente se registró una participación del 22 por ciento, se eligieron 25 diputados locales de mayoría relativa, de los cuales Morena se quedó con 11 y en Durango, gobernado por el PAN se votó por 39 alcaldías disputadas en los principales municipios por el PAN y Morena, quedando la capital duranguense en manos de los panistas. Mientras que en Aguascalientes se eligieron 19 alcaldes dominados aparentemente por el PAN.

Lo cierto es que con el nuevo modelo del carro completo ha cambiado totalmente el panorama electoral, que ha borrado prácticamente la hegemonía del PRI, que antes era el ganador absoluto de cuanto proceso electoral se realizaba, algo que el PAN nunca logró conseguir durante los dos sexenios que gobernó México.

Hoy el carro completo ha regresado y todo indica que será por mucho tiempo, en que la fuerza política del presidente Andrés Manuel López Obrador, dará el triunfo a los candidatos de Morena, aun cuando no cuenten con la preparación o la calidad moral para gobernar.

Marko Cortés, el presidente del PAN con gráficas coloridas afirma que como partido el PAN le ganó a Morena, pero con el sarcasmo que siempre ha caracterizado a Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, le contestó tajante “pues lo cierto es que nosotros ganamos las gubernaturas”, y de eso no cabe la menor duda. En esta ocasión el carro completo es para Morena, el partido del presidente, una práctica que la izquierda siempre ha criticado.