Una máquina crea el genoma de un ser vivo artificial

Científicos del Instituto Tecnológico de Zurich han creado un algoritmo que abarata y hace más sencilla la síntesis química de genomas completos

Municipiosur.com
Agencias

En 2010 el equipo de investigadores del científico multimillonario Craig Venter logró un hito histórico: el de crear la primera forma de vida con un genoma sintético. Dentro de este ADN los científicos introdujeron varias frases y direcciones de correo electrónico junto a todo lo necesario para la vida de una bacteria. Ya en 2016, Venter sintetizó un genoma con la cantidad indispensable de genes y lo introdujo en una célula preexistente, una pequeña y simple bacteria, con lo que logró crear una forma de vida artificial mínima. El objetivo de ambas investigaciones, que forman parte de un campo en pleno desarrollo y conocido como biología sintética, es diseñar genomas a medida. La idea es introducirlos en las células para que estas actúen como «chasis» en los que montar herramientas específicas. Con esto se puede lograr que los microorganismos trabajen como obreros incansables, fabricando medicamentos, hormonas y combustibles o degradando sustancias contaminantes, por ejemplo.

La vida artificial y la «domesticación» del ADN serán revolucionarias, pero todavía no son posibles. En primer lugar, porque no conocemos la genética de los seres vivos con la suficiente profundidad y, en segundo, porque producir genomas completos, a medida, resulta caro y complejo. Esta semana, sin embargo, un estudio que se ha publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences ha dado un paso adelante en la simplificación del proceso. Investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH-Z), Suiza, han creado un genoma artificial mínimo con ayuda de un algoritmo informático capaz de modificar las secuencias de forma automática para facilitar la fabricación de todos estos genes. Este algoritmo evita problemas estructurales y hace la síntesis química del material genético mucho más sencilla y barata.

«Los intentos anteriores para sintetizar genomas químicamente han estado restringidos a copiar secuencias naturales letra a letra», ha explicado a ABC Beat Christen, primer autor del estudio junto a su hermano, Matthias Christen, ambos investigadores en el ETH-Z. «Nuestra aproximación nos permite reescribir genomas completos en secuencias que son fáciles de manufacturar, lo que simplifica la producción de genomas sintéticos».

Tanto, que si al equipo de Craig Venter necesitó 10 años de trabajo y una inversión de 40 millones de dólares para sintetizar el primer genoma artificial, los Christen aseguran haberlo hecho en tan solo un año y tras una inversión de 120.000 francos suizos (menos de 110.000 euros).