Por la contaminación los recién nacidos tendrían menos de vida

Esta es una las principales conclusiones del informe Estado Global del Aire 2019

Municipiosur.com
Agencias

Si los humanos lograramos eliminar la contaminación atmosférica o al menos conseguir los valores de calidad del aire que suguiere la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualmente los niños que nacen tendrían una esperanza de vida 20 meses superior a la actual.

Esta es una las principales conclusiones del informe Estado Global del Aire 2019. Un estudio publicado, esta semana, por el Health Effects Institute (Instituto de Efectos de Salud, en español), entidad independiente con sede en Boston, Estados Unidos, y el Institute for Health Metrics and Evaluation (Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud, en español), en colaboración con la Universidad British Columbia (Canadá).

Además, mejorar la calidad del aire sería más importante en los países en vías de desarrollo, ya que se mantiene, hasta ahora, una esperanza de vida limitada y donde sus habitantes están afectados por el uso de carbón o gas licaudo de petróleo para cocinar.

Los datos que se presentan en este informe destacan que la mala calidad del aire provocada por la emisión de contaminantes a la atmósfera continúa siendo uno de los principales factores de enfermedades y muertes en buena parte del planeta.

“En 2017, la contaminación atmosférica se situó en la quinta posición en el ranking global de factores de riesgo de muerte; con 5 millones de muertes prematuras y 147 millones de años de esperanza de vida perdidos”, detalla el informe.

Los factores principales que se tuvieron en cuenta en el estudio para calcular el efecto de la mala calidad del aire en la salud humana son la presencia de partículas menores de 2,5 micras, ozono troposférico (contaminante derivado de diversas actividades humanas) y los diversos compuestos derivados del uso de combustibles sólidos (carbón, madera y similares) en viviendas no adecuadamente ventiladas.

El 92% de la población mundial vive en la actualidad en zonas (sobretodo ciudades) en las que se superan los niveles considerados como seguros por la OMS, se sostiene en la investigación.