Laboristas celebración de un segundo referéndum sobre el Brexit

El líder opositor Jeremy Corbyn anunciará este lunes su decisión

Agencias

Municipiossur.com

El líder de la oposición británica, el laborista Jeremy Corbyn, ha tenido que ceder a las presiones de su formación y finalmente cambiar su postura frente a la posibilidad de celebrar un segundo referéndum sobre el Brexit. Como ha anunciado este lunes, los laboristas apoyarán devolver la decisión al pueblo si su plan para el proceso de salida de la UE es descartado este miércoles en la Cámara de los Comunes.

Corbyn se somete así a la petición de la mayoría entre sus filas, que le reclamaba que apostara por una opción que además había sido la refrendada por sus bases. En una reunión con sus diputados, el líder de la oposición ha asegurado que el partido respaldará la segunda consulta si su propuesta de Brexit es rechazada el miércoles por los parlamentarios y el Gobierno.

En ese sentido, y a través de un comunicado, Corbyn ha confirmado que el partido presentará una cláusula en la que pedirá a los diputados que apoyen formar una unión aduanera «permanente» con la UE. En el caso de que ese plan alternativo sea rechazado, los laboristas «cumplirán con la promesa» de apoyar otra consulta, aseguró el portavoz del partido, Keir Starmer.

El líder laborista tampoco ha escatimado críticas para los «tories» y para la primera ministra, Theresa May. Corbyn ha dicho que su deseo es «evitar que se obligue al país a asumir el perjudicial Brexit de los conservadores». Además, ha acusado a la «premier» de intentar «obligar a los diputados a elegir entre un acuerdo chapucero o una desastrosa salida sin acuerdo».

Sin cambiar la fecha

Por su parte, May se sigue resistiendo a retrasar el Brexit. La opción más probable ahora, la de aplazar la fecha de salida de Reino Unido de la UE más allá del 29 de marzo, parece que no será la elegida. Al menos eso se desprende de las declaraciones públicas de la primera ministra.

Aunque ya casi todas las voces le piden que se decante por esta alternativa, May volvió a echarla por tierra hoy. «Una extensión del artículo 50 del Tratado de Lisboa -dijo- no significa que el Parlamento haya tomado una decisión, no significa que haya un acuerdo. Lo que hace es precisamente lo que dice la palabra, retrasarlo», aseguró en Egipto, donde se celebra la cumbre de líderes de la UE y donde la jefa de Gobierno mantuvo reuniones con sus colegas europeos para desencallar el Brexit.

Antes de que hiciera esas declaraciones, los rumores señalaban que la primera ministra solicitaría ya esa extensión. El periódico británico The Telegraph apuntaba a que el periodo requerido sería de dos meses y que concluiría en una fecha cercana al 26 de mayo, día de las elecciones europeas. Hasta el propio presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, apostaba por esta opción al considerarla la «solución racional» minutos después de reunirse con la «premier». Tusk dijo que la UE se mostraría «comprensiva» con el Ejecutivo de Londres si tomara esa decisión. Para el líder europeo, sería la única posible, ya que no existe una mayoría en el Parlamento británico: «O un Brexit caótico, o una extensión», resumió.

Si el Brexit se pospone o no fue el tema de conversación estrella en las reuniones que mantuvo May. De hecho, desde Downing Street confirmaron que la canciller alemana, Angela Merkel, preguntó a la «premier» si iba a solicitar una prórroga durante el almuerzo de trabajo que ambas compartieron.

Sin embargo, May no se movió un ápice de su postura y reiteró que las conversaciones continuarán entre los dos equipos negociadores. Se espera que el ministro para el Brexit, Stephen Barclay, y el fiscal general del Estado, Geoffrey Cox, viajen a Bruselas a lo largo de esta semana en busca de esos «cambios legales» en la salvaguarda irlandesa que permitan a la primera ministra poder aprobar su plan B. Un plan que, como confirmaba la propia May el pasado domingo, no llevará ante el Parlamento hasta el próximo 12 de marzo, como parte de una estrategia de presión. Entonces, los diputados tendrán que elegir entre su propuesta o una salida sin acuerdo, con esa posible extensión como plan alternativo.

La primera ministra volverá mañana a la Cámara de los Comunespara intervenir antes de que los diputados puedan votar, por un lado, otra moción neutra presentada por su Ejecutivo, y, por el otro, una nueva serie de enmiendas.