Este miércoles, alcaldes de la zona sur y algunos integrantes de la sociedad civil, lanzaron un ultimátum y exigieron la remoción del Fiscal General del Estado, Jorge Winckler Ortiz, lo que sería el mejor regalo de “Navidad” para los veracruzanos, así lo señaló la alcaldesa de Moloacán, Victoria Rasgado Pérez, quien encabezó la rueda de presan. En el encuentro con los periodistas también participaron los munícipes de Coatzacoalcos, Víctor Carranza Rosaldo; Zoila Balderas Guzmán de Nanchital; y de Jáltipan, Lucas Martínez Torres, quien llegó a lo último al confundirse con la sede de la conferencia. Los alcaldes señalan que la procuración de justicia en Veracruz es uno de los grandes pendientes en la entidad, por lo que proponen la remoción de Jorge Winckler ante su mal desempeño, depuración total de todos los organismos y dependencias de la fiscalía, aumento de por lo menos el 40% al presupuesto de la fiscalía, establecer una auténtica contraloría ciudadana y abrir de manera inmediata las fiscalías municipales. En la rueda de presa, también estaba presente una víctima de la nula labor de la FGE bajo el mando de Jorge Winckler Ortiz, el maestro Marcos Josafat Grajeda Hernández, quien denunció todas las arbitrariedades que se han presentado en el caso de su hijo “Baruch”, quien fue sustraído de su domicilio en el puerto de Veracruz en 2016. Grajeda Hernández denunció que el ex gobernador del estado Miguel Ángel Yunes Linares y el Fiscal General, difundieron de manera “falsa” a los medios de comunicación nacionales y estatales, desde marzo de 2017, que supuestamente Baruch y su primo, quienes desaparecieron juntos, habían aparecido, hecho que desmintió el profesor pues solo encontraron la identificación oficial. Marcos Josafat Grajeda exige que el caso sea atraído por la PGR y responsabiliza a Winckler Ortiz de lo que le pase a él a su familia y a sus abogados, pues ha habido diversas amenazas e inconsistencias.