* Morena demuestra unidad

Filiberto Vargas Rodríguez

 

Prefacio.

La lógica de Gerardo Fernández Noroña fue implacable: “Si hubiesen asesinado a un hijo de Yunes, nunca habría salido a dar semejante explicación a unas horas del asesinato”. *** Por su parte, el diputado federal del grupo de Morena Eulalio Ríos reprobó desde la tribuna de San Lázaro las conclusiones de la investigación por parte de autoridades de Veracruz sobre el asesinato de Valeria Cruz, hija de su compañera de bancada, Carmen Medel. *** Eulalio Ríos calificó de “incongruente” que Valeria fuera asesinada a las 2 de la tarde y a las 8 de la noche hayan encontrado muerto a “El Richy”, supuesto asesino de la joven. *** Morena exigió que la Procuraduría General de la República (PGR) atraiga el caso: “Terminen con esta gran criminalidad. Afortunadamente ya se van, pero nos van a dejar en Veracruz un estado en llamas, sin paz social, sin tranquilidad en las familias y con unas finanzas destrozadas”. *** Eulalio Ríos pidió la destitución del fiscal Jorge Winckler y exhortó a apoyar al gobierno entrante de Cuitláhuac García el próximo primero de diciembre. Los diputados de Morena, la mayoría vestidos de negro, pidieron un minuto de silencio y al comienzo de la sesión llevaron rosas blancas a la curul de Carmen Medel, madre de Valeria. *** Gerardo Fernández Noroña no podía pasar por alto este agravio; calificó como “una majadería” que unas horas después del crimen hayan obtenido algunas conclusiones sobre el asesinato: “Ese gobernador tiene hijos, no tiene ninguna sensibilidad ni empatía con el… no digo ya el estado y pueblo de Veracruz, sino de la propia diputada Carmen Medel. Si hubiesen asesinado a un hijo de Yunes, nunca habría salido a dar semejante explicación a unas horas del asesinato”.

 

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Cuando tienen objetivos en común, cuando saben privilegiar el beneficio colectivo sobre los intereses personales, hasta los políticos más radicales pueden lograr acuerdos.

Esa fue la lección que dejó el grupo legislativo de Morena en el Congreso local. Apenas el jueves de la semana pasada los agoreros del infortunio festinaban la ruptura de los “morenos”. Anticipaban que, ante la falta de liderazgos, ante la falta de una mano firme para llevar el timón, se podrían dar las condiciones para que el grupo del PAN (supuestamente ese sí “muy unido”) les arrebatara la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

No fue así.

Juan Javier Gómez Cazarín y Amado Cruz Malpica se sentaron a dialogar, construyeron acuerdos y presentaron en la segunda sesión ordinaria un solo grupo legislativo de Morena, integrado por 26 legisladores, lo que les garantiza mantener la Presidencia de la Jucopo durante los tres años.

Juan Javier Gómez Cazarín demostró que tenía el respaldo de los diputados de su fracción y se convirtió en el coordinador de su bancada. En esta segunda sesión sacó adelante, sin la menor complicación, la propuesta de Domingo Bahena (exdiputado panista, quien renunciara para sumarse a la causa de Morena) para la Secretaría General. La aprobación fue unánime.

Toca el turno al bordado fino, a la búsqueda de consensos para conformar las comisiones legislativas. Todos quieren destacar, todos buscan posiciones relevantes, pero no hay para todos. La labor de Juan Javier Gómez será ceder en algunas, para apretar en otras. Conformar grupos de trabajo homogéneos, que consideren la experiencia de los legisladores y que privilegien el equilibrio de géneros. Esta es la primera Legislatura con la misma cantidad de hombres que de mujeres y, por lo tanto, las posiciones deberán ser repartidas con ese mismo criterio.

Contrario a lo que muchos auguraban, la LXV Legislatura marcha bien, con buen ánimo de todos los grupos legislativos y en las próximas sesiones se darán importantes pasos para abatir lastres como la corrupción y el despilfarro.

 

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Epílogo.

De piel muy delicada, sensible a cualquier crítica, resultó el dirigente estatal de la CTM, el electricista Víctor García Trujeque. No soportó que en las emisiones noticiosas del grupo radiofónico Rogsa hayan criticado su actuación. Acusó a Alonso Domínguez Ferráez de emprender una campaña en su contra, pero no se contentó con ello. Aprovechó “el viaje” para dirigir sus ataques a la esposa del empresario radiofónico y a su ya fallecido padre. *** En la política, como en la vida misma, hay códigos que nadie debería romper. Uno de ellos, fundamental, es que las diferencias personales, los desencuentros entre dos, se resuelven entre ellos, sin involucrar –nunca, sin excepción- a la familia. *** García Trujeque no midió el alcance de sus palabras, pues al involucrar a terceras personas en un diferendo personal, expuso a su propia gente. Eso en política se llama “escupir para arriba”. *** La juez Alma Aleida Sosa se hizo a un lado. Las denuncias en su contra tienen una carga legal que le impide llevar los casos, en su papel de juzgadora, en contra de Luis Ángel Bravo Contreras y Rosario Zamora González. La consigna, sin embargo, seguirá siendo la misma, hasta que en el Poder Judicial se sacudan a ese Presidente. *** El conflicto interno en el PAN (ese partido que presumía de estar “muy unido) llegará a los tribunales. Joaquín Guzmán Avilés y su gente no están dispuestos a reconocer el triunfo de Pepe Mancha. Hablan de actas dobles y de una descarada operación desde el gobierno estatal para promover la reelección del tuxpeño. La historia va para largo.

 

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