Los chavales defendían los derechos de los trabajadores y fueron aprehendidos y golpeados por grupos de civiles no identificados
Municipiosur.com
Agencias
Al menos 12 activistas defensores de los derechos laborales han desaparecido en las últimas jornadas en China tras ser retenidos por civiles no identificados en lo que sus allegados aseguran que es una campaña de Pekín para silenciar a este grupo de jóvenes estudiantes comunistas.
Personas cercanas a los militantes, en su mayoría recién licenciados de las mejores universidades chinas, afirmaron a medios como las agencias Reuters y Afp que los chavales fueron literalmente apresados por una banda de individuos sin ningún tipo de distintivo que les obligaron -a veces a golpes- a introducirse en vehículos, en los que se dieron a la fuga. Este tipo de comportamiento es muy habitual entre las fuerzas de seguridad chinas.
Estas acciones se produjeron de forma casi coordinada y en múltiples localidades de todo el país. Nueve personas fueron detenidas el viernes en Pekín, Shanghai, Guangzhou y Shenzen y tres más el domingo en Wuhan.
Al menos cinco estudiantes del principal centro universitario capitalino, la Universidad de Pekín, figuran entre las personas cuyo paradero se desconoce. Según un comunicado de sus amigos, uno de los muchachos más conocidos de esta camarilla, Zhang Shengye, fue «secuestrado» dentro del propio recinto.
Un testigo del incidente citado por la agencia Afp dijo que una decena de personas ataviadas con vestimentas oscuras golpearon a Zhang antes de llevárselo en un coche negro. El contingente también atacó a varios estudiantes que pasaban por el lugar.
«Le pegaron fuerte y consiguieron que Zhang estuviera bajo su control muy pronto», afirmó sin querer revelar su identidad. «La Universidad de Pekín aceptó el secuestro: este es otro crimen que las universidades han cometido contra los estudiantes progresistas y la comunidad de izquierda», señaló la agrupación estudiantil en un texto difundido por Afp.
Aunque pudiera parecer una contradicción en un país que defiende teóricamente que sigue siendo un estado comunista, Pekín lleva años oponiéndose a cualquier movimiento que cuestione el liderazgo actual, incluso si esas formaciones abogan por seguir al pie de la letra el ideario marxista que inspiró la creación del régimen actual.
El mes pasado, la Universidad norteamericana de Cornell interrumpió su colaboración en programas de intercambio con la Universidad china Renmin de Pekín, después de que varios estudiantes fueran castigados por apoyar los derechos de los trabajadores.