EL LIBRE USO DE LA MARIGUANA

Gabriel García-Márquez

Tras el quinto amparo concedido por la Suprema Corte de la Nación, se establece jurisprudencia para que cualquier ciudadano pueda cultivar y consumir mariguana con fines recreativos, siempre y cuando solicite permiso al gobierno federal.

Con este último amparo la SCJN declaró inconstitucional la prohibición de la cannabis, argumentando que esta medida atenta contra el libre desarrollo de la personalidad y el derecho a la salud.

Esto significa que cualquier persona mayor de edad podrá consumir mariguana con fines recreativos, previa autorización de la Cofepris, en el entendido de que los consumidores no podrán venderla, distribuirla ni comercializarla.

Esta resolución de la SCJN ha generado una serie de reacciones, unas a favor y otras en contra, despertando una gran polémica entre la población, a grado tal que una diputada federal del partido Encuentro Social, se atrevió a invitar a los ciudadanos a fumar mariguana en su casa cuando ésta sea legalizada, escuchando al grupo de rock The Doors comandado por el legendario Jim Morrison, quien murió a causa de una sobredosis.

Si la diputada poblana Nayeli Salvatori lo hizo por llamar la atención, vaya que lo logró, pero no debe olvidar que es una representante social, obligada a guardar las formas y a respetar la ideología y declaración de principios del partido que la llevó a la curul.

Para algunos resulta fácil opinar sobre la liberalización de la mariguana, basados en que de esa manera se podrá regular el cultivo, la comercialización y el consumo de este estupefaciente; sin embargo, se deben tomar en cuenta también los efectos sociales, que esta medida conlleva.

El segundo país del mundo después de Uruguay donde se libera la mariguana es Canadá, donde la semana pasada se legalizó el consumo con fines recreativos. De esta manera Canadá se pone a la vanguardia, sobre todo por el fuerte apoyo social que ha recibido la medida. En cuanto se dio a conocer la noticia, en Quebec se abrieron 12 tiendas que fueron rodeadas por los clientes que acamparon desde la noche anterior. Impresionantes y largas filas formaron los consumidores, que querían ser los primeros en comprar en un expendio sus dosis de cannabis.

FUMAR EN LUGARES PÚBLICOS

Así como antes era incómodo para los no fumadores entrar a una oficina o restaurante donde era permitido fumar, así lo es para quienes no fuman mariguana.

Esto sucede en las ciudades norteamericanas donde el uso de la mariguana es permitido y aun habiendo restricciones legales para su consumo en lugares públicos, en sitios turísticos como Hollywood y en la ciudad de Los Angeles, a cualquier hora del día los turistas se pueden topar con personas fumando cigarrillos de cannabis en las calles, sin que autoridad alguna les pueda diga o haga algo, mucho menos los no consumidores que se ven afectados  por el olor concentrado muy particular de la mariguana, que es más penetrante y molesto que el del tabaco.

Donde se ha liberado el consumo y distribución de la mariguana se ha optado por distintos modelos, en el caso de Uruguay el estado tiene el control sobre la venta, en Colorado hay un modelo comercial con una mayor regulación y en California la venta de mariguana es como ir a comprar un café.

Como se ven las cosas, todo parece indicar que muy pronto en México se liberará el consumo de la mariguana y será muy normal encontrarse con grupitos de adictos fumando su carrujo sin que nada ni nadie se los pueda impedir.

Es tiempo ya de comenzar a planear la regulación de su venta y distribución. Tal vez sea conveniente que el gobierno tenga el control total de la compra a los productores y se encargue de distribuirla a través de franquicias. De esta manera se evitaría la participación de intermediarios y de un mercado negro manejado por el mismo narcotráfico.

Sin embargo, es importante tomar en consideración que, si fue difícil prohibir el consumo de cigarrillos en los lugares públicos, más difícil será evitar que los consumidores de cannabis fumen en las plazas, los parques, los mercados o en el malecón. Ya ni hablemos de los posibles daños a la salud que pudieran causar a los fumadores pasivos, que también los habrá como los hay con el tabaco.

En fin, esto apenas comienza. El tema dará mucho de qué hablar y aun nos falta saber qué sucederá con el uso de la mariguana para fines medicinales.