Yunes, el otoño del patriarca

Edgar Hernández*

¡Sus días están contando, la embestida viene desde el centro!

Miguel Angel Yunes siempre quiso ser grande.

¡No pudo!

Llenó su entorno de claroscuros, insidias y rencores. Jamás quiso reconciliarse con la vida, ni con sus enemigos, amigos, colaboradores, tíos, primos, los compañeros de la infancia, los priistas, panistas, periodistas… Vaya ni con Elba Esther.

Este 5 de noviembre al instalarse el Congreso veracruzano perdió todo. Empezó el desmantelamiento de su ínsula misma que habrá de quedar derruida antes de 24 días cuando, según ha trascendido del cuartel Moreno, sea llamado por un juez luego el mismo primero de diciembre tras la asunción de Cuitláhuac García.

Será el principio del fin.

Por lo pronto, hoy de la mano las diputaciones local y federal ya le sacaron la lista de pendientes contra quien se atrevió a insultar al Totem, a su familia, a sus hijos; insultándolo y calificándolo de  “¡Viejo guango!” –El Peje es menor de edad que Yunes- y retándolo como si fueran peleadores de cantina.

Y el agravio al hoy presidente de 110 millones de mexicanos tiene un costo.

A 24 días del cambio de mando, al solitario de Palacio, al despreciado y abandonado por los suyos le sacan la “Carpeta Azul” con el anexo del “Panamá Papers” que lo hundirá al igual que a toda su familia.

A su hijo Omar Yunes Márquez, el de las finanzas de la familia, que está metido hasta el cuello por lavado de dinero tampoco espera un promisorio futuro.

El otro vástago, Miguel Angel chico ya pagó al perder todo, empezando por la gubernatura lo cual lo trae cual ánima en pena entre Veracruz y Miami.

Y el “bueno” de la familia, Fernandito, está por botar Veracruz, sobre todo luego que doña Beatriz  Gutiérrez, esposa de López Obrador, ya tomó de manera personal la batuta del evento más importante de Veracruz, los 500 años de fundación del primer municipio de América, dejándolo fuera al presidente municipal.

A los Yunes les van a cobrar todas las fechorías que hicieron.

Hasta el recibo de luz no pagado por el “diablito” que pusieron en su casa lo sacarán del cajón de los recuerdos para cobrárselos.

Así, para Miguel no son sus mejores momentos y quién sabe si algún día lo fueron ya que desde sus primeras incursiones en la política fue acusado de desleal, de traidor y de un gran apetito por los centavos.

¿Y su lado oscuro, el de pederasta?,

Ha sido señalado además de ser viejo aliado de criminales –el asunto del “Chapo” ya empezó a desenterrarse”- y lo de Veracruz con el Cartel Nueva Generación.

Se suma además esa gubernatura alcanzada con mentiras –el caso Duarte-, los sospechosos decomisos y enajenación de bienes, el billullo no comprobado, los dineros para la campaña gubernamental y el pretender irse no dejando ni para el aguinaldo de la burocracia.

 

Queda debiendo hasta el bolero de Plaza Juárez a quien con la promesa del “¡Ahí me la pones a mi cuenta!” dejó chiflando en la loma a quien no  pudo pagar en el día a día la boleada de 20 pesitos.

Y esas actitudes agresivas, de golpeador, de dirimir a madrazos el quehacer político.

Toda la reflexión viene a cuento, desde luego, tras el exhorto este martes a la PGR de parte de la Cámara de Diputados de la Ciudad México, para que informe del curso de las investigaciones por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

La indagación, dice la bancada Morena “lleva ya varios años”.

Son tres las carpetas de investigación que se iniciaron previo a que tomara posesión. La primera en mayo del 2013 y en 2016 dos nuevas denuncias, la primera por lavado de dinero y la segunda por delincuencia organizada. Pendiente, además el tema de la pederastia y el asunto de las últimas compras de departamentos en Nueva York.

Todo, ojo, viene de México y pasa por el tamiz de Andrés Manuel López Obrador.

Y en lo político, que es donde radica la mayor molestia de Morena, está el sabotaje a las instituciones, los albazos legislativos con ayuda de un grupo de diputados arrodillados del PAN/PRD; los daños al patrimonio estatal con la municipalización de bienes y el cobro de venganzas personales a través de su fiel escudero, el Fiscal General, Jorge Winkler, quien también este martes ha sido denunciado por organizaciones civiles por tortura, desvío de bienes y violar la ley para consumar los caprichos del patrón.

El Punto de Acuerdo del Congreso de la Unión es que la PGR de cuenta del estatus jurídico de Yunes Linares antes de 10 días por si las recochinas moscas… ¡No se vaya a pelar!

Ese es pues, el escenario.

Es el negro horizonte para quien hasta antes del primero de julio era el amo y señor de estas tierras, para quien la consigna siempre fue ¡Ni perdón, ni olvido!

Habrá de tocar ahora a Miguel Angel subir al patíbulo “los verdugos del presente serán las reses del mañana”.

Ahí le van a aplicar la quebradora.

Dejará de ser el superhéroe para quien los periodistas siempre fuimos una bola de “ignorantes”, los empresarios cómplices de Duarte y los asesinados y desaparecidos solo una estadística por en materia de seguridad pública siempre en su óptica estuvimos muy bién.

El nuevo innombrable llenó las cárceles con sus enemigos personales luego de quitarles parte de su dinero, a algunos incluso torturó… y para los que se mocharon en serio como Adolfo Mota y Luis Angel Bravo terminó engañándolos, a uno le quitó su casa para dársela a Winckler y al otro, al ex Fiscal General, sorpresivamente lo llevó a Pacho Viejo para congratularse con el electorado.

Lo del gobernador de 47 días, Flavino Ríos fue un verdadero abuso de poder al inventarle una complicidad que nunca existió y a Gina Domínguez, sin ser una dama de la caridad, la incriminaron por desvíos millonarios fantasmas.

Todo, sin embargo, un día se acaba.

Para el viejo político Miguel Angel Yunes, quien ahora no tiene quien le escriba su vida es ahora un infierno. Se mueve en la total soledad y el empequeñecer en el día a día. En consumirse de terror al no saber qué pasará con él y su familia.

¿Y el Comité Ciudadano para el proceso de entrega-recepción integrado por pillos y cómplices?.. Dicen las malas lenguas que los vieron huyendo rumbo a Puebla.

Bien decía don Fernando: “Con el aparato nunca te pelees porque el aparato ¡mata!”

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo