Fidel Herrera Beltrán, aseguró como candidato y luego como gobernador que le daría paz y tranquilidad a los veracruzanos. Durante su gobierno el problema de la “inseguridad” nunca se resolvió. Luego vino Javier Duarte de Ochoa, quien como “gallo priista” y luego como “Jefe del Ejecutivo Estatal”, afirmó que con él, el “pueblo jarocho” estaría seguro y que viviría en santa paz. En la administración de Javier, todo siguió igual, muertos por aquí y muertos por allá. Luego llegó a Palacio de Gobierno don Miguel Ángel Yunes Linares, quien en “campaña política” siempre gritó que él, “en lo menos que canta un “gallo”, resolvería la delicada situación de “inseguridad” en Veracruz. El gobierno de Miguel Ángel está a punto de llegar a su fin, y la situación se puso peor, todos los días hay “ejecutados” en el Estado. ¡Señores!, en los últimos 14 años, en efecto, Veracruz se convirtió en una auténtica “carnicería”, no hay poder humano que frene la “ola de violencia”, Veracruz es un cementerio. ¿Qué es lo preocupante para los sureños?, que en la región sur de Veracruz hay cuando menos once municipios que viven la peor de las violencias, donde un día matan a un ser humano, y al otro día “se echan” a tres. En cuestión de “secuestros”, estos son el “pan de todos los días”. Los municipios sureños que están “bañados en sangre” son: Las Choapas, Agua Dulce, Ixhuatlán del Sureste, Nanchital, Coatzacoaolcos, Minatitlán, Cosoleacaque, Jáltipan, Acayucan, San Juan Evangelista y Sayula de Alemán. Si Fidel Herrera, Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes, no pudieron darle “paz y tranquilidad” a los sureños, ¿será que Cuitláhuac García Jiménez si pueda hacerlo?. Hemos seguido de cerca las “actividades políticas” de García Jiménez, y desde que ganó la gubernatura de Veracruz, no hemos escuchado, con voz firme y segura un proyecto de seguridad para los ciudadanos de Veracruz. El tema de la “seguridad”, hasta el día de hoy, y lo anterior es una gran verdad, Cuitláhuac todavía no lo toca a fondo, lo anterior es preocupante y más cuando está a cinco semanas de asumir el “control” de Veracruz. (22 de octubre de 2018)