Con la captura de los asesinos del “Choco Milk”, regresa la paz y tranquilidad al SUEM. Muchos eran los rumores de “mala leche” que circularon luego de la muerte de Arturo Sánchez Pérez. Quienes lo mataron declararon que la “ejecución” se dio por no “pagar piso”

La semana pasada las autoridades federales y estatales capturaron a los asesinos de Arturo Sánchez Pérez, “segundo al mando” en el Sindicato Único de los Empleados Municipales de Coatzacoalcos. ¿Qué significo el arresto de los criminales del famoso “Choco Milk?, algo muy importante, que la paz y la tranquilidad volvió al SUEM, ¿por qué volvió la tranquilidad?, por la simple razón que muchos socios del sindicato andaban “vociferando” que al señor Sánchez lo habían matado por “cuestiones sindicales”. De acuerdo a las declaraciones ministeriales que rindieron los tres detenidos, mismas que fueron publicadas por todos los periódicos porteños, el asesinato fue porque Arturo se negó a pagar una “cuota” a la delincuencia organizada que opera en Coatzacoalcos. Con dicha confesión de los arrestados, queda en claro que nadie al interior del gremio de los empleados municipales le traía “mala voluntad” a Arturo, que era todo lo contrario, que al “Choco Milk” todo mundo lo quería y lo respetaba. Los datos: 1.-El fallecimiento de Arturo Sánchez, que no sea una muerte en vano, ¡por supuesto que no!, su muerte tendrá que servir para que la “unidad” retorne al interior del SUEM. La fortaleza del SUEM es su “unidad”, por lo tanto, los actuales directivos tienen la obligación de “limar asperezas” con quienes se han peleado o tenido “malos entendidos”. 2.-Gersaín Hidalgo Cruz, Secretario General del SUEM, como siempre lo hemos dicho, es un líder fuerte y justo, pero ahora, con el fallecimiento de su “brazo derecho”, el mejor homenaje que le puede hacer es buscar la “reconciliación” entre todos los socios de la agrupación sindical. Son tiempos de sumar, ya no de restar. 3.-El asesinato del “Choco Milk” fue un duro golpe para el SUEM y sus socios, pues mataron a uno de sus hombres más carismáticos y poderosos que tenía el sindicato. Lo repetimos, la “reconciliación” entre los dirigentes y trabajadores del SUEM, es una prioridad. Con la más mínima división que se dé en el SUEM, se puede perder el imperio, y cuando se pierde el imperio, también cae el reino. De lo anterior que no exista la menor duda. (22 de octubre de 2018)