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“Con la cochina al monte”. Sentimos, creemos y pensamos que las señoras Esmeralda Mora Zamudio, ex alcaldesa de Nanchital y Carmen Medel Palma, ex presidenta municipal de Minatitlán, andan un poquito confundidas y lo anterior lo explicamos. Hace algunas horas el Órgano de Fiscalización Superior del Estado, dio a conocer que ex ediles “se fueron con la cochina al monte” y quienes se comportaron en forma correcta en el manejo del apetitoso presupuesto, recursos que son propiedad del pueblo. El ORFIS, efectivamente, en su informe, afirma, que los Ayuntamientos de Nanchital y Minatitlán, en la revisión de la Cuenta Pública del 2025, sus alcaldesas y tesoreros, salieron “limpios”, es decir, que no cometieron ninguna “ratería” a lo que también se le conoce como daño patrimonial. Dicha revelación del ORFIS sirvió para que Mora y Medel, celebraran que ellas no fueron alcaldesas corruptas. Mucha es la razón que tienen Esmeralda y Carmen para presumir que ellas fueron aves que cruzaron el pantano y no se ensuciaron las plumas. Que se recuerde, Esmeralda y Carmen, durante su gestión como alcaldesas, la prensa, y esto es una gran verdad, nunca las madreo por ser funcionarias deshonestas, es decir por ser unas viles rateras. Eso nunca paso. A Esmeralda y Carmen se les cuestionó por su falta de oficio político para gobernar y por la fea manera de tratar a los ciudadanos, y ya ni se diga lo brusca que fueron con sus colaboradores a quienes trataron con la “punta de la piel”. Los problemas de Mora y Medel, no fue la corrupción al interior de los Ayuntamientos que gobernaron, el problema de fondo de ambas damas es que se subieron a un ladrillo y se marearon, donde siempre pisotearon, y bastante feo, al prójimo

Sentimos, creemos y pensamos que las señoras Esmeralda Mora Zamudio, ex alcaldesa de Nanchital y Carmen Medel Palma, ex presidenta municipal de Minatitlán, andan un poquito confundidas y lo anterior lo explicamos. Hace algunas horas el Órgano de Fiscalización Superior del Estado, dio a conocer en forma precisa que ex ediles “se fueron con la cochina al monte” y quienes se comportaron en forma correcta en el manejo del apetitoso presupuesto, recursos financieros que son propiedad del pueblo. El ORFIS, efectivamente, en su informe afirma que los Ayuntamientos de Nanchital y Minatitlán, en la revisión de la Cuenta Pública del 2025, sus alcaldesas y tesoreros, salieron “limpios”, es decir, que no cometieron ninguna “ratería” a lo que también se le conoce como daño patrimonial. Dicha revelación del ORFIS sirvió para que Mora y Medel, celebraran, pero a lo grande, hasta con cohetes, que ellas no fueron alcaldesas corruptas. Mucha es la razón que tienen Esmeralda y Carmen para presumir que ellas fueron aves que cruzaron el pantano y que no se ensuciaron las plumas. Que se recuerde, Esmeralda y Carmen, durante su gestión como alcaldesas, la prensa, y esto es una gran verdad, nunca las madreo por ser funcionarias deshonestas, es decir por ser unas viles rateras. Eso nunca paso. A Esmeralda y Carmen se les cuestionó por su falta de oficio político para gobernar y por la fea manera de tratar a los ciudadanos, y ya ni se diga lo brusca que fueron con sus colaboradores a quienes trataron con la “punta de la piel”. Los problemas de Mora y Medel, no fue la corrupción al interior de los Ayuntamientos que gobernaron, el problema de fondo de ambas damas es que se subieron a un ladrillo y se marearon, siempre pensando que el poder político para ellas era eterno y que nadie era merecedor de ellas, pues cuando fueron autoridades se creyeron que eran miembros de la “Casta Divina”, y mírenlas ahora, una es funcionaria de medio pelo en la Universidad Tecnología del Sureste de Veracruz, y la otra, ahí anda como delegada de MORENA en el distrito 14 de Minatitlán, donde también se da el tiempo para hacer el ridículo llevando serenatas, donde cantando, baila y toca la guitarra. Así es como terminaron Esmeralda Mora Zamudio, Nanchital y Carmen Medel Palma, Minatitlán. Aquellas alcaldesas todo poderosas, intocables, incansables y perdona vidas, pues ahí andan, sin tener ninguna posibilidad de ser, de nuevo, candidatas por la 4T para un cargo de elección popular. Efectivamente, Esmeralda y Carmen, son seres humanos honestos, que no se robaron nada de los Ayuntamientos de Nanchital y Minatitlán, el hundimiento político de ambas damas, fue su mal forma de ser con el prójimo, un prójimo que durante cuatro años no se cansaron de patear. El sentir de los ciudadanos contra Carmen y Esmeralda, es solo uno, de total rechazó y repudio, pues cuando estuvieron encaramadas en el “pinche poder municipal” se pasaron de galleta con mucha gente. La honestidad de Esmeralda y Carmen, nadie la puede cuestionar, pues el ORFIS, de Delia González Cobos, ya habló. Mora y Medel, salieron 100% “limpias en las fiscalizaciones que se le hicieron a los Ayuntamientos de Nanchital y Minatitlán. Fin del comunicado. “No hay hilos, no hay alambres”. (Artículo escrito por Federico Lagunes Peña).

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