El pescador, de 31 años, sobrevivió atrapado a unos 100 metros de profundidad dentro de un cenote ubicado entre los límites de Veracruz y Oaxaca
Por Heidi Castellanos
Municipiosur.com
Durante 15 días, su familia lo buscó sin saber si seguía con vida. Mientras afuera crecían la angustia y la desesperación, para Erasto Crisanto Valdez el tiempo transcurrió de otra manera: asegura que para él solo habían pasado tres días. El pescador, de 31 años, sobrevivió atrapado a unos 100 metros de profundidad dentro de un cenote ubicado entre los límites de Veracruz y Oaxaca. Permaneció en una cavidad seca, completamente a oscuras, sin alimento y tomando únicamente agua. “Para mí nomás fueron tres días”. ¿Y qué hacías ahí? “Pues rezando”, ¿Comías, tomabas agua? “No, nada más agua”, recuerda. Cuenta que se perdió mientras seguía a un pez robalo y no sabe explicar con precisión cómo llegó hasta aquella cavidad. El lugar lo describió; era húmedo, con algunas partes secas, de gran tamaño y completamente oscuro. Ahí tuvo que soportar frío y hambre, sin saber cuánto tiempo permanecería atrapado. Apenas podía conciliar el sueño y realizar sus necesidades fisiológicas, pero en medio de aquellas condiciones se aferró a la fe. “Me daba frío, hambre, pero siempre tuve la fe que Dios me diera fuerza para seguir adelante”, contó. Una familia que nunca dejó de esperarlo Mientras Erasto luchaba por sobrevivir en las profundidades, su familia libraba otra batalla: la espera. Sonia Agustín Cristóbal, esposa de Erasto, recuerda aquellos días como una mezcla de tristeza, angustia y desesperación. Conforme pasaba el tiempo, encontrarlo con vida parecía cada vez más difícil. Sus dos hijos, de 13 y nueve años, sin embargo, se negaban a aceptar que su padre hubiera muerto. Repetían a su madre que Erasto seguía vivo y que simplemente no podía salir de la cueva. La esperanza de los niños terminó convirtiéndose en un consuelo para la familia durante los días de búsqueda. Hasta que llegó el momento que cambió todo. Cuando los espeleólogos alemanes ingresaron al cenote, Sonia esperó afuera sin saber qué encontrarían. Uno de ellos salió después de varios minutos y preguntó quién era la esposa de Erasto. “Soy yo”, respondió. Entonces recibió una noticia que jamás olvidará. “Prepárate, tu esposo tiene mucha hambre, hay que hacerle un caldo muy caliente”. Sonia entendió entonces que Erasto estaba vivo. “¡Ay, Dios mío!, dije: “Gracias, Dios mío, qué milagro que hiciste tú’”, recordó. El dolor de un recuerdo que volvió 16 años después Para Eunila Valdez Cayetano, mamá de Erasto, la desaparición de su hijo también significó revivir una tragedia ocurrida 16 años atrás. Su hermano murió en ese mismo cenote después de ingresar a sus profundidades. “Entró mi hermano ahí y ya no salió con vida, sino que salió muerto”, recordó. Por eso, conforme pasaban los días sin noticias de Erasto, el temor de que la historia se repitiera aumentaba. Aun así, Eunila se negó a perder la esperanza y pidió a su esposo que la búsqueda continuara. “Lo que yo quiero le dije a mi esposo que no dejen de buscar a mi hijo, porque pueden encontrarlo”, dijo. Y finalmente lo encontraron. Cuando Erasto salió del cenote, su madre corrió a abrazarlo. Él estaba debilitado y apenas podía hablar, pero alcanzó a decirle una palabra: “Mamá”. Para Eunila, aquel momento fue como volver a verlo nacer. “Como si apenas nació mi hijo otra vuelta, así me sentí yo”, expresó. Una búsqueda contra el tiempo Desde que se reportó la desaparición, autoridades municipales, estatales y federales participaron en las labores de búsqueda. Buzos realizaron inmersiones en el cenote, pero no lograron localizarlo, tiempo después llegaron buzos de la Marina y solo encontraron su arpón. Después de varios días, espeleólogos alemanes se sumaron al operativo. Primero encontraron su tanque de oxígeno que indicaban que Erasto podía encontrarse en la zona y posteriormente localizaron la cavidad donde había logrado sobrevivir. El presidente municipal de Uxpanapa, Martín Alberto Aguilar Cuéllar, reconoció que para ese momento las posibilidades de encontrarlo con vida eran pocas. “Realmente teníamos ya una idea que quizás era demasiado tarde de rescatarlo vivo”, dijo. Sin embargo, los especialistas lograron localizarlo con vida, en una cavidad donde había conseguido encontrar una bolsa de aire. “Por eso es un milagro que él haya podido encontrar ese punto y que nosotros lo encontráramos vivo. Fue algo increíble y pues estábamos muy felices”, afirmó el alcalde. Tres días en el hospital y el regreso a casa Tras ser rescatado, Erasto fue trasladado a un hospital, donde permaneció tres días. Los médicos reportaron que presentaba principalmente deshidratación y un poco de desnutrición, pero su estado general era favorable. Después recibió el alta y regresó a casa, donde su familia preparó una celebración para recibirlo. Hubo comida, abrazos y oraciones para agradec
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