Por Julio Escobar
Municipiosur.com
Durante las vacaciones de verano, los menores de edad pueden presentar un aumento en problemas de salud bucal debido a los cambios en sus horarios de alimentación, descanso e higiene, por lo que especialistas recomiendan a las familias mantener las rutinas establecidas durante el periodo escolar para prevenir caries y otros padecimientos. La ortodoncista Rita Arguudín explicó que al suspenderse las actividades escolares, muchos niños modifican sus horarios para dormir y comer, además de reducir la frecuencia con la que se cepillan los dientes, situación que puede afectar su salud bucal si no se retoman hábitos adecuados durante el periodo vacacional. “Hábitos bien impuestos son los horarios para dormirse, para desayunar, para comer y para cenar. Cuando vienen las vacaciones, los niños empiezan a dormir un poco más tarde, desayunan más tarde, no hacen sus tres comidas y, como están jugando, pues no se lavan tanto los dientes. Lo importante es que, aunque estén en el periodo vacacional, traten de mantener la rutina para que puedan desayunar, comer y cenar correctamente y lavarse bien los dientes”, señaló. La especialista recomendó que los menores se cepillen los dientes al menos dos veces al día, principalmente por la mañana y antes de dormir, aunque lo ideal es realizar la higiene bucal después de cada comida. Con ello, dijo, se pueden reducir los riesgos de caries y otras afectaciones que suelen aparecer cuando se descuidan los hábitos de limpieza. “También es importante que los niños puedan tener una mejor calidad de sueño, porque si duermen sus ocho horas diarias, su cerebro descansa y eso también ayuda a que sus articulaciones, huesos y todo funcione adecuadamente para que puedan crecer correctamente. Por eso, durante las vacaciones no debemos descuidar las rutinas de descanso ni de higiene”, destacó Arguudín. Durante esta temporada también aumentan los riesgos de accidentes dentales, principalmente entre menores que acuden a albercas, playas o realizan actividades recreativas. Las caídas y golpes pueden provocar fracturas o incluso la pérdida de piezas dentales, por lo que es importante actuar con rapidez ante una emergencia. “Las incidencias que hay en estas épocas son más que nada cuando van a la alberca o a la playa; hay golpes, los niños se caen y se pegan en un dientito, y se les puede romper un diente de enfrente. En el caso de que se les salga el dientito, lo importante es ponerlo en un vasito con leche y llevarlo con su dentista de confianza para que pueda apoyarlos”, explicó.
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