Por Julio Escobar
Municipiosur.com
El pasado 3 de mayo, en el marco del Día de la Santa Cruz, trabajadores de la construcción celebraron su día con labores diarias, marcada por el esfuerzo físico, la constancia y el aprendizaje continuo. En medio de andamios, cemento y herramientas, albañiles como Luis y Fernando comparten sus historias de vida, reflejo de un oficio que, aunque exigente, les ha permitido salir adelante. Luis, maestro albañil con más de 30 años de experiencia, ha dedicado gran parte de su vida a la construcción. A sus 57 años, asegura que este oficio le ha dado lo necesario para sacar adelante a su familia, aunque reconoce que nunca se deja de aprender en este trabajo. “Pues ahí la llevamos poco a poco, no acaba uno de aprender, siempre van a salir cosas más adelante; ahora sí que también el cemento viene más reportado, pero de todo eso ahí vamos adelante siguiendo los pasos”, expresó mientras supervisaba una obra. Para él, el Día de la Santa Cruz representa no solo una tradición, sino también un momento de descanso y convivencia entre compañeros, quienes suelen organizar comidas en las obras para conmemorar la fecha. “Descansamos un poco, ahora sí que hacen una comida y aprovechamos el descanso”, comentó Luis, destacando la importancia de estos espacios para fortalecer la convivencia entre trabajadores. Desde joven, Luis comenzó en este oficio, desempeñando distintas actividades dentro del ramo de la construcción, lo que le ha permitido adquirir experiencia en diversas áreas. “Sí, pues desde pequeño andamos sobre la chamba, sobre todo lo que es la albañilería, carpintería, fierrero, pintura y losetas, lo que sea”, relató con orgullo sobre su trayectoria laboral. Por su parte, Fernando, de 40 años de edad, lleva apenas dos años dedicándose a la albañilería. A pesar de su corta experiencia, considera que es un trabajo digno que le ha permitido obtener el sustento diario. “Ahí va, ahí va, lo que cabe, sacando lo que es la comida del día y pues ahí la vamos pasando”, señaló, reconociendo las dificultades, pero también la satisfacción de su labor. Fernando aseguró que, aunque recién se integra al sector, ha encontrado en sus compañeros una fuente importante de aprendizaje y apoyo en el día a día. “Apenas dos años en lo que es la construcción, o sea, acabo de ingresar. Pues bien, en lo que cabe convivo con los compañeros… exactamente, también uno va aprendiendo cosas nuevas”, afirmó. Finalmente, hizo un llamado para que exista mayor oportunidad laboral en el sector, especialmente para quienes dependen de este oficio para sostener a sus familias. “Pues sí, que se haga un poquito más de trabajo para nosotros los empleados”, concluyó, en medio de una jornada que, como muchas otras, transcurre entre esfuerzo, aprendizaje y esperanza.

