Los albañiles de Coatza, no bajan la Guardia, trabajan a pesar de la pandemia del Coronavirus

Por Julio Escobar

Municipiosur.com

La albañilería es uno de los oficios más nobles que puede existir, detrás de la construcción de una casa o un edificio se encuentra la mano de un maestro de obra y de su chalán.

Carlos Barrios González es el cuarto de una familia de nueve hermanos y desde hace más de 20 años se dedica a esta ocupación, e incluso participó en la edificación del Complejo Petroquímico Morelos.

“Por la misma necesidad y que había mucha chamba, era más fácil acomodarse en la construcción, que el estudiar y pues ahí nos fuimos acomodando de acuerdo a la situación económica de la familia”, explicó.

Inició en este oficio a los 17 años de edad, el boom petrolero en el sur de Veracruz, fue la plataforma que lo impulsó para dedicarse de lleno al ramo de la construcción.

“Nosotros llegamos en la época del apogeo de los complejos, no nada más el complejo morelos, también estaba Cangrejera que ya se estaba terminando, aunque era yo menor de edad había trabajo hasta para botar pa’ arriba”, comentó.

La albañilería es un trabajo del que no se avergüenza, porque le permitió darle educación a sus cuatro hijos, que lograron convertirse en contadores e ingenieros.

Pero no todo fue fácil, ya que también los jóvenes tuvieron meter las manos entre la mezcla, pegar ladrillos, echar colado y repellar paredes para alcanzar el éxito.

“Ellos construían conmigo, uno se hizo ingeniero trabajando conmigo, pero él entendió y yo entendí qué hay que ayudarnos”, dijo.

Aunque hoy en día las grandes obras hacen uso de maquinarias pesadas, siempre habrá un albañil que le dé el toque especial a la construcción.