Transportistas del servicio urbano en Coatzacoalcos manifestaron su inconformidad ante la puesta en operación de 60 unidades híbridas del sistema Quetzalli, las cuales ofrecen servicio gratuito durante el periodo vacacional de Semana Santa


Por Julio Escobar

Municipiosur.com


Transportistas del servicio urbano en Coatzacoalcos manifestaron su inconformidad ante la puesta en operación de 60 unidades híbridas del sistema Quetzalli, las cuales ofrecen servicio gratuito durante el periodo vacacional de Semana Santa, situación que, aseguran, ha impactado de manera directa en sus ingresos y en la estabilidad del sector. De acuerdo con Jorge Alberto Winter Pérez, integrante de agrupaciones de transportistas, la principal problemática radica en la competencia desleal que representa el hecho de que las nuevas unidades no cobren pasaje, lo que ha provocado una disminución considerable en la demanda del servicio tradicional. “Pues mire, más que nada la problemática es una injusticia, porque ahora sí no están cobrando; o sea, si hubieran entrado y cobrado el pasaje, que es lo correcto, sería diferente. Ahorita nos está afectando bastante tanto a los choferes como a los dueños de los camiones, y nosotros queremos que nos indiquen qué es lo que va a pasar, porque los encargados de las rutas no nos dicen nada, no nos dan respuesta”, expresó. Los trabajadores del volante señalaron que el impacto económico se agrava por el aumento constante en los costos de operación, particularmente en el precio del combustible, lo que hace cada vez más difícil sostener el servicio bajo las condiciones actuales. “Bastante, porque la verdad el combustible se ha elevado; antes echábamos mil 500 o mil 700 pesos, ahora son dos mil, dos mil 200 o hasta dos mil 500 de diésel, o sea, no se puede. Lo que queremos es que nos digan qué va a pasar con las rutas, porque estas unidades se meten por donde quiera, no traen tiempos ni horarios como nosotros, que trabajamos bajo presión todo el tiempo”, señalaron. Asimismo, denunciaron que mientras ellos deben cumplir con estrictos itinerarios y jornadas prolongadas, las nuevas unidades operan sin una regulación clara, lo que consideran una desventaja adicional en la competencia por el pasaje. “Hoy nos están obligando a sacar hasta siete vueltas diarias en rutas como Lomas, Juan Escutia, Central Lomas y Quevedo Revolución, y si no las cumples te las regresan al otro día. El primero sale de Olmeca a las 4:40 de la mañana, pero tienes que estar desde antes, prácticamente desde las 3:30 para preparar la unidad, y terminamos hasta las once de la noche. Es una jornada muy pesada y aun así no podemos competir con un servicio gratuito”, explicaron.

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