Los actores Michael B. Jordan y Delroy Lindo reciben insulto racista en los BAFTA 2026

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Municipiosur.com

La ceremonia de los BAFTA Film Awards 2026 estuvo marcada por un momento inesperado y polémico la noche del 22 de febrero de 2026, cuando desde el público se escuchó un insulto racial (“n-word”) mientras Michael B. Jordan y Delroy Lindo presentaban uno de los premios de la gala en el Royal Festival Hall de Londres. El responsable de ese grito fue identificado como John Davidson, activista y figura detrás de la película I Swear, quien sufre de síndrome de Tourette y explicó que el episodio fue un tic involuntario relacionado con su condición.

El momento generó sorpresa en la audiencia en vivo y en quienes siguieron la ceremonia por televisión, y obligó al presentador de la gala, Alan Cumming, a ofrecer una explicación y disculpa pública en el escenario.

La escena ocurrió mientras Jordan y Lindo estaban sobre el escenario entregando el premio a Mejor Efectos Visuales (Best Visual Effects) a Avatar: Fire and Ash. En ese momento —y según testimonios de quienes estaban presentes— se escuchó claramente una voz desde el público que gritó la “n-word”, un término racista dirigido directamente hacia los presentadores en ese instante.

Varios asistentes y espectadores quedaron visiblemente impactados, y aunque la transmisión televisiva del evento estaba pregrabada con retraso, el incidente fue audible para quien veía la señal. Posteriormente, Jordan y Lindo continuaron con la presentación tras un breve silencio y una pausa inesperada, retomando el hilo de la premiación sin hacer declaraciones públicas sobre lo ocurrido durante el resto de la transmisión.

El hombre responsable del grito fue identificado como John Davidson, un activista que ha dado su testimonio público sobre vivir con Tourette, un trastorno neurológico que puede provocar tics vocales involuntarios, incluidos insultos o palabras socialmente inapropiadas, sin intención consciente de ofender.

Davidson es también la inspiración de la película I Swear (la cual recibió varias nominaciones en estos BAFTA), y su historia ha sido llevada al cine para mostrar cómo vive con esta condición. En la introducción a la ceremonia, el personal del evento incluso informó brevemente a los asistentes que Davidson estaría presente y que puede emitir sonidos o palabras involuntarias como parte de la manifestación de su Tourette.

Tras el incidente, Alan Cumming, quien conducía la ceremonia, explicó a los presentes lo que había ocurrido y pidió comprensión por el momento inesperado:

“Quizás hayas notado un lenguaje fuerte de fondo. Esto puede ser parte de cómo se manifiesta el síndrome de Tourette en algunas personas, ya que la película explora esa experiencia. Gracias por tu comprensión y por ayudar a crear un espacio respetuoso para todos”.

Cumming también agregó posteriormente:

“El síndrome de Tourette es una discapacidad y los tics que han escuchado esta noche son involuntarios, lo que significa que la persona con síndrome de Tourette no tiene control sobre su lenguaje. Pedimos disculpas si alguien se sintió ofendido esta noche”.

Estas palabras fueron dirigidas tanto a los asistentes como a quienes observaban la ceremonia. Cumming agradeció la paciencia y destacó que la intención del evento era mantener un ambiente respetuoso para todos los presentes.

El momento en el que se pronunció la “n-word” en plena ceremonia ha generado opiniones encontradas. Por un lado, algunos espectadores y comentaristas han solicitado que se reconozca la explicación médica detrás del incidente y la labor de Davidson como defensor de personas con Tourette. Por otro, hay quienes señalan que el impacto de esa palabra, especialmente en presencia de actores afrodescendientes como Jordan y Lindo, fue profundamente incómodo y doloroso para muchos asistentes y televidentes.

En redes sociales, varios usuarios compartieron reacciones mixtas al episodio, destacando tanto la necesidad de comprender los síntomas del Tourette como la dificultad de procesar un insulto racial, aun cuando sea involuntario.

Hasta ahora, ni Michael B. Jordan ni Delroy Lindo han emitido comentarios públicos oficiales sobre el incidente debido a que continuaron con la presentación y entregaron el premio sin detener la ceremonia para comentar lo sucedido. Sin embargo, el momento no pasó desapercibido en redes ni entre otros colegas presentes, quienes observaron la situación de cerca.

El enfoque de la organización de los BAFTA y la respuesta de Alan Cumming reflejaron una combinación de explicación médica y disculpa pública por la presencia de lenguaje ofensivo en un escenario tan ampliamente seguido como es la gala anual de cine británico.

Con información de: El Imparcial

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