El hallazgo de la fosa clandestina se originó después de que Antonio, quien también había sido privado de su libertad en Cosoleacaque, fuera localizado lesionado en Jáltipan
Agencias
Municipiosur.com
Familiares confirmaron que al menos tres hombres reportados como desaparecidos recientemente en el sur de Veracruz se encontraban entre las víctimas localizadas en la fosa clandestina descubierta en Jáltipan, mientras las autoridades continúan manejando el caso con total hermetismo y sin informar oficialmente el número de cuerpos hallados. Las víctimas identificadas corresponden a Daniel Valerio, de 19 años; Dimas, de oficio taxista; y Jorge Luis, emprendedor, quienes fueron privados de la libertad en hechos ocurridos durante el mes de enero en distintos municipios del sur del estado. Daniel Valerio desapareció el 20 de enero en el municipio de Chinameca, luego de que sujetos armados ingresaran a su domicilio y se lo llevaran por la fuerza, sin que su familia volviera a tener noticias de él. Dimas fue privado de la libertad el 26 de enero en el fraccionamiento Los Mangos, en Cosoleacaque, cuando un comando armado irrumpió en su vivienda y se lo llevó. Ese mismo día, en la misma colonia y municipio, también fue sustraído Jorge Luis, quien fue sacado de un domicilio por sujetos armados. El hallazgo de la fosa clandestina se originó después de que Antonio, quien también había sido privado de su libertad en Cosoleacaque, fuera localizado lesionado en Jáltipan, lo que permitió a las autoridades desplegar operativos en la zona y dar con el rancho. Hasta el momento, se desconoce el número total de víctimas encontradas, se sabe que continúan las pruebas periciales y análisis de ADN para lograr nuevas identificaciones. En medio del dolor, uno de los familiares compartió un mensaje. “Me siento en la necesidad de dar gracias a todos los que me ayudaron a compartir a difundir. Mi lucha terminó, terminó con los sueños destrozados, rotos, vacíos y sin anhelos, logré encontrarlos, y mi alma está tranquila por saber dónde están, el miedo ante todo esto no pudo más que yo, alzar la voz, era mi única opción para ser escuchada”. Mientras avanzan las investigaciones, familias de otras personas desaparecidas mantienen la esperanza de obtener respuestas, en un caso que sigue marcado por la incertidumbre y el silencio.

