Familiares, amigos y ciudadanos de Oteapan, despidieron a Lucero Ramírez, reina de belleza del sur de Veracruz y joven altruista de 22 años, quien perdió la vida en un accidente automovilístico ocurrido sobre la carretera Veracruz–Córdoba

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Municipiosur.com


Por Heidi Castellanos


Familiares, amigos y ciudadanos despidieron a Lucero Ramírez, reina de belleza del sur de Veracruz y joven altruista de 22 años, quien perdió la vida en un accidente automovilístico ocurrido sobre la carretera Veracruz–Córdoba, hecho que generó consternación. Sus restos fueron velados en su domicilio en Cosoleacaque y posteriormente trasladados a Oteapan, municipio que la vio nacer, donde ciudadanos y autoridades le rindieron un homenaje póstumo. Finalmente, Lucero Ramírez fue sepultada en el panteón municipal, entre muestras de cariño, reconocimiento y gratitud por el legado de amor, empatía y solidaridad que deja en su comunidad. “Ella va a ser un Lucero para nosotros que siempre va a brillar y en el cielo va a brillar mucho más, porque una niña tan noble, un corazón tan grande, recordarla con su risa, con su encanto”, dijo Fabiola Cisneros, su amiga. Lucero viajaba junto a su madre y su hermano de regreso de Monterrey, donde habían reunido juguetes y adornos destinados a celebrar la Navidad con niñas y niños. De acuerdo con su madre, María de Jesús Ramírez Antonio, la joven se encontraba entusiasmada por el evento que se realizaría el próximo 23 de diciembre, ya que todo estaba listo para compartir con la niñez de su comunidad. “Los juguetes, traía los globos de Santa Claus que tenían luces por dentro, traía los trenecitos, todo traía para este evento del día 23 aquí en casa. Todo está listo venía muy emocionada”, comentó. Originaria de Oteapan, Lucero inició su labor altruista desde los 12 años. Su madre recuerda que el primer premio que obtuvo por su buen desempeño académico lo destinó a la compra de juguetes, marcando así el inicio de una labor solidaria que se extendió por más de una década, apoyando a niños, casas hogar y asilos. “Diez años con su labor altruista, empezó a los 12 años amaba los niños y odiaba las injusticias, ella trabajaba y lo que ganaba era para su labor, era para los niños, las casa hogar, los asilos”, recordó su mamá. Además de su vocación social, Lucero destacó en certámenes de bellezas locales, estatales e internacionales. Era abogada y cursaba una maestría, combinando su formación profesional con acciones sociales que dejaron una profunda huella. Amigos cercanos la describen como una joven noble, de gran corazón y siempre dispuesta a ayudar.

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