Por Florencia Basulto Nelsón
Municipiosur.com
Por la gran respuesta al llamado de la organización sindical, la H. Sección 10, el granito de arena que la familia petrolera fue convocada a aportar, invocando su generosidad y solidaridad y a la buena voluntad de la sociedad en general, se convirtió en toneladas de alimentos industrializados, artículos para la limpieza y para la higiene personal, agua embotellada, suministros para botiquín de primeros auxilios, alimentos para mascotas y otras aportaciones generosas que suman 9 toneladas y que en las primeras horas de la madrugada de hoy fueron colocadas en dos camionetas de 5.5 y 3.5, toneladas, así como en un camión de pasajeros, con destino a la Sección 30 de Poza Rica, para los damnificados por la emergencia en ese municipio y el de Tuxpan, de acuerdo al Plan 10, implementado en la organización decimal por su dirigente, el Lic. Jorge Wade Zúñiga, por instrucciones del ingeniero Ricardo Aldana, líder nacional del Sindicato Petrolero. Desde el sábado por la mañana y hasta en la noche de ayer domingo, trabajadores petroleros de planta, transitorios y jubilados, de los distintos centros de trabajo de PEMEX y familias de todos los sectores sociales, acudieron al Centro de acopio ubicado en el Casino Petrolero, para contribuir de manera altruista. con nuestros hermanos damnificados, que se encuentran en situación crítica por las inundaciones en la zona norte de la entidad veracruzana. Pasaron lista de presente, como siempre que se les exhorta a la ayuda fraterna, de buena fe y a la solidaridad, los compañeros de la Refinería; Complejo Petroquímico; Hospital Regional; Clínica Satélite; Guardería infantil; Terminales Marítimas de: Pajaritos, Salina Cruz y Ciudad del Carmen-Dos Bocas, (TAD-Minatitlán); Ductos Gas, Ductos Refinación y Ductos Cárdenas; quienes hicieron entrega a los representantes sindicales de sus aportaciones para la noble causa, con la satisfacción del deber cumplido. Minatitlán ha padecido emergencias similares a lo largo de su historia, tenemos la dura experiencia, producto de los desbordamientos del río Coatzacoalcos que, aunque han causado daños cuantiosos, gracias al Ser Supremo, no se han convertido en catástrofes de grandes proporciones. Muchas gracias.
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