DE POLÍTICAS
Por Federico Lagunes Peña
Siendo sinceros, los ciudadanos de Veracruz ya no saben si ponerse a llorar o ponerse a reír, cuando el Órgano de Fiscalización Superior, propiedad de Delia González Cobos, da a conocer los millonarios daños patrimoniales que cometieron ex funcionarios estatales y municipales. ¿De qué chingaos sirve que se hagan públicas las corruptelas de los ex funcionarios, si al final de cuentas ninguno de ellos es llevado a juicio para que respondan por sus raterías?. Hace un par de meses cuando comentamos que despachos de contadores externos, que le trabajan al ORFIS, son las principales “tapaderas” de los ex funcionarios que se fueron con la cochina al monte, en una de las pláticas que tuvimos con Esteban Bautista Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso de Veracruz, nos dijo que iban a mandar a llamar a Verónica Hernández, titular de la Fiscalía General del Estado, para que les informará como iban las investigaciones para llevar ante la justicia a los ex funcionarios estatales y municipales que se pasaron de galleta con el dinero del pueblo. Hasta el momento nada es lo que se sabe si se dio esa reunión entre Esteban y Verónica. Hoy de nuevo, se está haciendo todo un “escándalo mediático” con el presunto daño patrimonial que se cometió en la Cuenta Pública del 2024, donde todo mundo señala como “grandes ratones” a varios funcionarios que fueron colaboradores de Cuitláhuac García Jiménez, ex gobernador de Veracruz. ¿De qué sirve hacer tanto escándalo si el final de cuentas nadie de los corruptos pará en la cárcel o ya cuando menos que devuelva el dinero que se robaron?. Hoy los medios de comunicación, pero sobre todo los “columnistas” se dan un sabroso festín al estar señalando que Cuitláhuac, y su gente, que se robaron un chingo de dinero. Insistimos, ¿de qué sirve tanto “escándalo mediático” si nadie es castigado?. Antes de llevar ante la justicia a los “ratones” de la Cuenta Pública del 2024, lo primero que las autoridades deben de hacer es llamar a cuentas a los exfuncionarios estatales y municipales que cometieron los robos en los años del 2020, 2021, 2022 y 2023, y aquí hablamos de ex servidores públicos que ahí andan bien tranquilos en sus vidas, viviendo como reyes, reinas, príncipes y princesas a raíz de lo mucho que robaron. Si las autoridades, y aquí hay que citar a los que están al frente de la Fiscalía, ORFIS y Congreso de Veracruz, quieren hacer bien las cosas para combatir a la corrupción, antes de “apretar” a Cuitláhuac García Jiménez y colaboradores, lo primero que se tiene que hacer es resolver los asuntos pendientes del pasado donde la raterías fueron al más alto nivel. Hoy con el “escándalo mediático” que se hace con la Cuenta Pública del 2024, los que respiran tranquilos son los “ratones” que tuvieron serios problemas en daños patrimoniales del 2018 al 2023, pues piensan que ya la libraron, y ahora los escándalos los tendrá que soportar Cuitláhuac y la bola de corruptos que trabajaron con él en su gobierno. Lo volvemos a repetir, las observaciones que hace el ORFIS, junto con las denuncias que presenta en la Fiscalía, son puro cuento de pescadores, pues al final no pasa absolutamente nada, pues los que han cometido los millonarios daños patrimoniales nunca son castigados, es decir, nunca son presentados ante un juez. Tampoco los llevan al baño para que “vomiten”. Fin del comunicado.
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