DE POLÍTICAS
Por Federico Lagunes Peña
“Vuelve la burra al trigo”. Coatzacoalcos ya no puede y debe, en efecto, seguir siendo rehén de las autoridades municipales y ejidales de Tatahuicapan, quienes a la hora que se le hinchan los huevos se trasladan al puerto para amenazar que van a tomar medidas enérgicas y drasticas si el gobierno municipal de Coatzacoalcos no les cumple con una obra hidráulica. Lo que sabemos es que la administración municipal de Amado Cruz Malpica, viene cumpliendo en tiempo y forma con lo pactado con la gente de Tatahuicapan para la construcción de una línea de agua que va de la presa “El Yurivia” a un taque que se localiza en la cabecera municipal. De nuevo, los que protagonizan el chantaje contra el Ayuntamiento de Coatzacoalcos, son Eusebio González Hernández, presidente municipal y Cornelio Bautista Hernández, del Comisariado Ejidal de Tatahuicapan. ¿Qué hay que reflexionar con el “apriete” que están dando Eusebio y Cornelio?, en primer lugar, que se deben de agilizar los proyectos que se realizan para la construcción de un acueducto que vendría de la presa “La Cangrejera” a la ciudad de Coatzacoalcos. Ya es hora que se empiece a trabajar en la construcción de tan anunciado e importantísimo acueducto, el cual, una vez terminado, evitará que los habitantes de Coatzacoalcos se queden sin agua potable a raíz de los constantes cierres del “Yurivia”. 2.-Es necesario aclarar que los “chantajes” no los hace el pueblo de Tatahuicapan, ¡por supuesto que no!, los “chantajes” son encabezados por un grupito de personas, todos ellos encabezados por Eusebio González y Cornelio Bautista. ¡Por cierto!, ya que estamos comentando de las barbaridades que cometen los “actores políticos” de Tatahuicapan, sería bueno saber cómo va el caso de Eusebio González Hernández en sus presuntos actos de corrupción al interior del Ayuntamiento de Tatahuicapan. Hay que recordar que el Presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso de Veracruz, y aquí hablamos de Estaban Bautista Hernández, en una asamblea campesina-indígena, prometió que el alcalde de Tatahuicapan, es decir, Eusebio, pararía en la cárcel por sus corruptelas al no comprobar dineros del pueblo que se gastó en forma indebida. El profesor Esteban gritó a los cuatro vientos, que, pasando las elecciones del 1 de junio, le iba a caer la “voladora” al presidente municipal. Pues bien, del 2 de junio a la fecha, ya han pasado más de 60, es decir, más de dos meses, y la promesa del profesor Esteban todavía no se ha cumplido tal y como lo anuncio. ¿Qué paso papá? ¡En fin señores!, la cuestión es que el eterno grupito de autoridades municipales y ejidales de Tatahuicapan, volvieron a las suyas, siempre amenazando y chantajeando al gobierno municipal de Coatzacoalcos. Lo repetimos, para que el pueblo de Coatzacoalcos deje de ser rehén de los “chantajeadores” de Tatahuicapan, hay que agilizar el proyecto del acueducto “La Cangrejera”, pues muerto el perro, se acaba la rabia. Fin del comunicado. (Artículo escrito por Federico Lagunes Peña).
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