Agencia
Municipiosur.com
Quienes comparten su vida con un perro saben bien que ciertos términos desencadenan reacciones inmediatas: orejas erguidas, saltos de alegría o carreras hacia sus dueños. Palabras como “paseo” o “comida” tienen el poder de transformar a cualquier can en una bola de entusiasmo. Hace un tiempo, investigadores de la Universidad de California en San Diego confirmaron que los perros no solo reaccionan al tono de voz, sino que verdaderamente comprenden algunas palabras.
En 2021, el marketplace británico OnBuy realizó una encuesta entre 4,389 tutores de mascotas en el Reino Unido para averiguar cuáles eran los términos que más emocionaban a sus perros. Luego, midieron los cambios en la frecuencia cardíaca de 60 canes de diferentes razas al escuchar esas palabras. ¿El resultado? Te lo contamos.
“Paseo” arrasa como la favorita
El estudio identificó las 16 palabras o frases más queridas por los canes. “Paseo” (walkies) fue, sin discusión, la más poderosa: elevó el ritmo cardíaco de los perros hasta 156 latidos por minuto, un aumento del 36% en comparación con su estado de reposo (115 latidos por minuto).
“Paseo” arrasa como la favorita
El estudio identificó las 16 palabras o frases más queridas por los canes. “Paseo” (walkies) fue, sin discusión, la más poderosa: elevó el ritmo cardíaco de los perros hasta 156 latidos por minuto, un aumento del 36% en comparación con su estado de reposo (115 latidos por minuto).
¿Realmente los perros entienden las palabras?
La capacidad de los perros para comprender el lenguaje humano ha sido objeto de numerosos estudios. En abril de 2024, Current Biology publicó un artículo que evidenció que los perros no solo reconocen sonidos, sino que asocian palabras concretas a objetos específicos, una habilidad cognitiva que antes creíamos exclusiva de los humanos.
Más tarde, una investigación publicada en PLOS One demostró, mediante experimentos con cajas de sonido, que los perros podían responder adecuadamente a términos como “jugar”, “comer” o “salir”, sin necesidad de apoyarse en señales visuales como movimientos corporales. Así, quedó más claro que, aunque no hablen, los perros entienden más de lo que pensamos.
Con información de: El Imparcial
Be the first to comment