No hay vergüenza en Nanchital

DE POLÍTICAS
Por Federico Lagunes Peña

Vergüenza, si Vergüenza, tanto personal, política y administrativa, es la que le debería de dar a doña Esmeralda Mora Zamudio, alcaldesa de Nanchital, al ver como ciudadanos de su pueblo se están encargando de reparar todos los hoyos que hay en la famosa carretera “Cuatro Carriles”. Hace algunas horas varios medios de comunicación dieron a conocer la valiosa labor social que realizan habitantes del municipio de Nanchital, todos ellos encabezados por don Alberto Pérez Fernández, quien con recursos financieros propios y con la ayuda de algunas empresas instaladas en Nanchital, ahí andan tapando los desperfectos de la importante vía de comunicación donde circulan más de 15 mil automovilistas. Un caso perdido es lo que son las autoridades municipales de Nanchital, todas ellas lidereadas por Mora Zamudio, quienes desde hace bastante rato les vale un soberano cacahuate que el municipio este hecho pedazos, y todo a raíz de la “pereza” y falta de voluntad de los actuales gobernantes locales de Nanchital. Aquí, en este asunto de la carretera “Cuatro Carriles”, pues está visto que es un “barril sin fondo”, donde los gobiernos federal, estatal y municipal se han gastado millones de pesos para reparar la vía de comunicación y al paso de las semanas la carretera se convierte en una auténtica porquería para transitarla. En julio y agosto del 2022, se deben de acordar de una fotografía donde aparece doña Esmeralda con una pala en sus manos, presuntamente trabajando en la rehabilitación de la carretera. Ahí, en plena faena la alcaldesa anunció una fuerte inversión financiera para dejar como nuevo el camino. Pues bien, quienes hicieron el presunto arreglo de la carretera apenas hace 16 meses, en tiempo y forma cobraron su dinero por un trabajo que hicieron mal, es decir, con las patas, porque ahora resulta que la vía de comunicación sigue en mal estado, llena de socavones y hoyos, esos que hoy en día arreglan los ciudadanos. La carretera “Cuatro Carriles” debe de ser auditada, ¿por qué?, por el simple hecho que en el 2018 la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas invirtieron 38 millones de pesos para su rehabilitación. De acuerdo al contrato que se firmó en el 2018 con un par de constructoras sureñas, entre las que estaba “FOSMON” del empresario porteño, Oscar Fosado Monsalvo, la remodelación de la carretera consistía en: 1.-Arreglo de la base hidráulica. 2.-Arreglo de la carpeta asfáltica. 3.-Arreglo de los drenajes. 4.-Obras complementarias. ¿Qué fue lo que paso al final de la jornada?, pues que los trabajados de rehabilitación de la “Cuatro Caminos”, no se realizaron como dios manda, y lo anterior se puede ver en el pésimo estado en que se encuentra la vía de comunicación. El dato duro: 1.-La carretera “Cuatro Caminos” del municipio de Nanchital, ya se encuentra igual que las rehabilitaciones que se le hacen a las parrillas del puente “Coatza Uno” donde los contratistas han cobrado miles de pesos, pero desde hace más de una década, no han realizado bien su “chamba”. ¡Señores!, en esta vida se puede ser cochinos, pero nunca trompudos. Fin del comunicado

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