Los “blanquillos” y “riñones” de Luis Escamilla Aguilar, son bien grandotes. El líder de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción de Coatzacoalcos, acaba de gritar que la Secretaría de Marina y Secretaría de la Defensa Nacional, no reparten como dios manda las obras que le trabajan al gobierno federal. Don Luis afirma que a los constructores locales les dan pura obra “chiquita” y a los “foráneos” les dan las “grandes”. Nunca antes un dirigente de la CMIC había hablado con tanta verdad y huevos sobre la situación que hoy en día se da en la SEDENA y SEMAR. Don Luis Cresencio Sandoval y don José Rafael Ojeda, le tendrían que dar instrucciones a sus subordinados para que “abran el abanico” para darles buenas “chambas” a los constructores porteños. Los “altos mandos” de las Fuerzas Armadas deben de dejar de ver a los inversionistas locales como “vende tornillos”. Los hombres y mujeres de la Iniciativa Privada de Coatzacoalcos tienen dinero para hacerle frente a cualquier tipo de obra

¡Señores!, “la marrana acaba de torcer el rabo” al interior de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, (CMIC), con residencia en Coatzacoalcos. Don Luis Escamilla Aguilar, “puso el dedo en la llaga”, al dar a conocer que la Secretaría de la Defensa Nacional, de Luis Cresencio Sandoval González y la Secretaría de Marina, de José Rafael Ojeda Durán, en lo que hace a la asignación de obras que le trabajan al gobierno federal, no están repartiendo bien las rebanadas del sabroso pastel. El señor Escamilla, en entrevista con la periodista porteña, Irma Santander, fue bastante contundente: “La Secretaría de Marina y Secretaría de la Defensa Nacional, tienen su metodología en la realización de obras…nos enteramos de rebote que hay licitaciones restringidas…es una simulación únicamente…ya lo hemos externado, es muy difícil para nosotros…hemos tenido participación en obras federales, pero en las más chiquitas…las obras más representativas, son para empresarios foráneos”. ¿Conque hay que quedarnos del pronunciamiento de Luis Escamilla Aguilar?, que el hombre tiene los “blanquillos” bien puestos, pues hasta el día de hoy, nadie en el país, y que lo anterior se escuche lejos, un dirigente empresarial había exhibido a la Secretaría de Marina y Secretaría de la Defensa Nacional en su manejo de asignación de las obras federales. Mucha es la razón que tiene don Luis, quien está al frente de la CMIC. La verdad que da gusto que un líder empresarial “saque el pecho” por los constructores porteños, y aquí hablamos de hombres de negocios que andan como las abejitas, en efecto, solo andan con escasa miel en sus patitas, pues no los dejan entrar al panal llenó de miel, ahí donde está la riqueza para salir de jodidos. Aquí lo hemos comentado, ¡por supuesto que sí!, que los “altos mandos” de las Fuerzas Armadas, son muy especiales en su trato con las personas comunes. Los del ejército y los de la marina, siempre han tenido cerrada la puerta para los civiles y más cierran las puertas cuando se trata de manejar contratos para obras. Los jerarcas de la Defensa Nacional y Marina, deben de “abrir el abanico” para darle participación en sus obras a los constructores locales, y aquí hablamos personas que ya no quieren las “boronas” del suculento pastel que reparten y que se comen las Fuerzas Armadas, que es todo lo contrario, los constructores porteños aspiran a disfrutar de una buena rebanada del pastel. El dato duro: 1.-Los colaboradores de Luis Cresencio Sandoval González, SEDENA y José Rafael Ojeda Durán, SEMAR, no deben de ver como “vende tornillos” a los socios de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, ¡claro que no!, hay que verlos como verdaderos empresarios que tienen su dinerito para invertirlo en grandes, medianas y pequeñas obras. Don Andrés Manuel López Obrador, recientemente declaró que con las grandes obras que se realizan en la región sur de Veracruz, Coatzacoalcos, de nuevo, recuperara su grandeza, así igualito cuando se construyeron los complejos petroquímicos. Bastante razón es la que tiene el Presidente de la República. Pero para que a los constructores, empresarios y comerciantes de Coatzacoalcos los salpique la “grandeza” que viene en camino, pues hay que darles buenas chamba, no solo a los “fuereños”. ¡Que la miel escurra para todos, no solo para unos cuantos preferidos!. Fin del comunicado. (Artículo escrito por Federico Lagunes Peña).

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