Por Julio Escobar
Municipiosur.com
Los sueños e inocencia de María fueron robados por un sujeto que se introdujo a su casa para abusar sexualmente de ella, mientras que sus hermanos dormían a la espera de que su madre regresara del trabajo. Fue el pasado 14 de junio, cuando un al caer la noche la joven de tan solo 11 años de edad se encontraba en una de las recamaras de su hogar ubicado en la colonia Miguel Hidalgo de Coatzacoalcos, cuando un masculino la tomó por la fuerza, tapándole la boca y bajo amenazas se aprovechó de ella. Por temor a que el sujeto cumpliera con las promesas de hacerles daño a sus padres y hermanos, prefirió quedarse callada, pero después de esa noche la vida de María Fernanda no fue la misma, hundiéndose profunda en una depresión. Desde ese entonces la menor de edad perdió el apetito, dejó de sonreír y se mantuvo alejada de su entorno social, preocupando a su madre quien nunca se imaginó la pesadilla que su hija estaba viviendo. EL VIOLADOR ERA AMIGO DE SU HERMANO En exclusiva para este medio de comunicación, la señora Marines Inés A. F. Narró lo difícil que ha sido para ella y su familia enfrentar esta situación, donde parece que la justicia es ciega y sorda para las personas de escasos recursos. La madre de la pequeña, dijo que su hija señaló a Daniel, un joven de 15 años y amigo de su hermano de haber abusado de ella, quien en repetidas ocasiones llegó a su casa para convivir con la familia. Y aunque la señora ya le había prohibido a su hijo alejarse de dicho sujeto, todo parece indicar que su objetivo era aprovecharse de la hermana menor de su amigo, pues estudió cada uno de los movimientos de la casa, tanto los horarios que se encontraban solos, como las entradas y salidas. “Lo conozco porque es amigo de uno de mis hijos, que yo ya le había prohibido a mi hijo salir con él, porque siempre lo veía que andana en la calle, pero nunca nos imaginamos que llegaría a un grado así, el muchacho se llama Daniel”, declaró. Tras enterarse de la verdad, acudió en compañía de su ex esposo, el señor Fermín R. C. Padre de la menor a interponer la denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE), en donde les asignaron un abogado de oficio, al no contar con los recursos para contratar a un profesional del derecho, sin embargo, no han visto un avance en el proceso de investigación. LA VENTANA QUE CAMBIO SU VIDA María Inés se desempeña como elemento de la Policía Municipal, por lo que sus horarios son variados, tan solo esa semana tenía el turno de noche, por lo que no se percató que sus hijos hayan cerrado tanto puertas y ventanas. Expuso que una de las ventanas de su casa no cuenta con seguro, por lo que solo está sobre puesta, creyendo que por ahí se puedo haber metido el sujeto que les desgraciado la vida a su pequeña hija. “Una de las ventanas de la casa se les cayó el pasador, donde abre y cierra, no lo tiene, entonces nada más ellos saben que está sobre puesta la venta, yo siento que a lo mejor por ahí entró, como era amigo de mi hijo, en algunas u otras ocasiones ya había entrado”, detalló. Tan solo ese día, un grupo de jóvenes se encontraba afuera de su casa, pero desconoce si entre ellos estaba Daniel. “Yo me voy temprano y regreso hasta el siguiente día, por ejemplo apenas vengo de trabajar, yo soy policía municipal, ese día yo me fui y me había dicho su papá que había visto varias personas afuera de la casa, le marque a mi hija mayor y me dijo que solo eran unos muchachos, por lo que le dije que cerrara bien el portón”, sostuvo. UN TRAGO AMARGO QUE NO HA PODIDO DIGERIR Aunque los días han pasado, aún viven en la zozobra y temen que éste sujeto nuevamente entre a su hogar y le haga daño a su familia, ya que hasta el momento sigue prófugo de la justicia, por lo que no logran conciliar el sueño. Pese a lo difícil de la situación trata de darle ánimos a su hija, pero desafortunadamente sufre en silencio al igual que ella, ya que el recordar lo que vivió esa noche, le provoca un trago amargo que no ha logrado digerir. “Ha sido muy feo, ver a mi hija sufrir, le costó platicar con la fiscal, porque con la fiscal las pregunta son muy abiertas, ella de plano se puso a llorar, igual con la psicóloga en el centro de salud, es algo muy feo porque no se lo deseo a nadie, mi hija solo se queda callada”, narró. La entrevista mencionó que anteriormente había entablado platicas con Daniel “N”, quien le había dicho que sus padres lo había corrido de sus casa, porque creían que estaba inmersa en el mundo de las drogas. “A mí me había dicho que luego andaba tomando, incluso que lo había visto drogándose, la verdad yo ni les creí, una vez me los encontré y estaba sentado en una banqueta sentado, yo iba con mi hija la mayor en la moto, no paramos y le pregunté qué hacía ahí y me comentó que sus padres lo habían corrido de su casa, porque pensaban que andaba en las drogas”, sostuvo.

