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Ana Georgina Domínguez Macías, dama porteña que vivió 13 años un infierno por culpa de Genaro García Luna. Estuvo en la cárcel al ser confundida como delincuente

Por Julio Escobar

Municipiosur.com

“Viví una situación terrible de injusticia, que nadie más tiene que vivirla” fueron las palabras de Ana Georgina Domínguez Macías tras ser confundida con una líder criminal, que la llevó a ser recluida en una prisión por más de 13 años. Era el gobierno del panista Felipe Calderón, cuando se inició una guerra contra el crimen organizado y en donde se realizaron detenciones masivas de personas “inocentes” que solo fungieron como chivos expiatorios. La historia de terror de Ana Georgina inició un 9 de septiembre del 2009, cuando elementos policiacos irrumpieron durante la madrugada en su vivienda ubicada en la colonia Vistlamar de Coatzacoalcos, golpeándola y torturándola como una vil delincuente. Con tan solo 26 años de edad, dejó a la deriva a sus dos hijos, quienes vieron como su madre fue maniatada y sometidas por más de 15 uniformados que sin explicación alguna se la llevaron con rumbo desconocido. “Estábamos dormidos, eran aproximadamente las 3:30 de la madrugada cuando ellos irrumpen en nuestro hogar, eran más de 15 soldados, rompen la entrada principal, el portón, lo derriban y de inmediato los gritos, insultos, golpes en todo momento, me sacan vendada de los ojos, esposada de la mano y con una incertidumbre que yo no sabía lo que estaba sucediendo en ese momento”, narró. ME GOLPEARON, ME TORTURARON Y ME VIOLARON Durante el proceso, la joven fue golpeada, torturada y hasta abusada sexualmente, toda vez que los elementos del Ejército Mexicano, la obligaron a quitarse la ropa, para que les modelara, mientras aprovechaban a fotografiarla, al interior del cuartel que tenían en Coatzacoalcos. “Me golpearon, me torturaron, todo era de que se iban a desquitar con mi familia, si yo hacía, si yo decía o platicaba algo y el abuso sexual. No fue grato sinceramente, de hecho fue aquí en las instalaciones de Coatzacoalcos, donde antes era una base, si no mal recuerdo, estuve ahí, me fotografiaron, me desnudaron, me hicieron caminar como si estuviera en una pasarela, se burlaban de mí, me decían que ahora iba a saber quera ser una verdadera mujer y lo que me iban a hacer a mí, se lo iban a hacer a toda mi familia, si yo no cooperaba o no ponía de mi parte”, dijo. Aunque Ana Georgina trató de defenderse, sus esfuerzos fueron en vano ante la “jauría” de hombres que se saciaban viendo y tocando su cuerpo, sin que nadie les pusiera un alto, pues se sentían con el poder de hacer con ella lo que quisieran. “Me dejan al cargo de cuatro elementos militares, ellos comienzan a querer hacer ese abuso de mi persona, yo me defendí lo más que pude y por más que forcejeaba, que gritaba, pero pues ellos eran más y su fuerza brutal en ese momento”, comentó. ME CONFUNDIERON CON LA GÜERA La joven fue trasladada directamente al penal de Almoloya de Juárez en el estado de México, donde la presentaron como la “Güera”, una mujer que presuntamente manejaba las finanzas de un grupo delictivo. Sin embargo, fueron los mandos de la extinta Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), quienes se percataron que no era la persona que buscaban, ya que la “Güera”, era una mujer cuerpo robusto y de 45 años de edad. “Cuando ya me entregan en la Siedo frente a un militar, le dicen, aquí está, ella es la güera, entonces me pregunta mi edad, donde vivo y cuando yo le contesto, él les duce, ella no es la güera, estaban buscando a una mujer en ese tiempo de 45 años, yo tenía 26 años en ese momento”, expresó. Pese a que ya se habían percatado de la confusión, los militares mencionaron que la detención se hizo gracias a una llamada anónima, sin embargo, no fue puesta en libertad, por lo que le fabricaron el delito de lavado de dinero y delincuencia organizada. “Yo sentí un alivio, gracias señor porque ya se dieron cuenta que esta situación estaba equivocada, porque yo entregué documentos que trabajaba en Pemex, me dedicaba a trabajar en Ciudad del Carmen Campeche, creí que ya me iba a regresar a mi casa, pero la realidad fue que no, se dispusieron a armar delitos para que yo fuera vinculada a un proceso”, apuntó. ME CAMBIABAN CONSTANTEMENTE DE RECLUSORIOS Sin que su situación fuera esclarecida, Ana Georgina fue trasladada a varios reclusorios, perdiendo contacto con sus familiares a quienes no les notificaban sobre el proceso que enfrentaba, ni muchi menos donde se encontraba. “Yo llegué inicialmente con un auto de formal prisión Almoloyita de Juárez, ahí estuve un año y un mes, posteriormente se abren los centros penales federales y se abre el más grande al nivel latinoamérica, creo que es el de Nayarit y me llevan para allá, ahí estuve 5 años y medio, se cerró por negligencia y porque hubo muchas anomalías, no solamente de manera interna, sino de derechos humanos en nuestra contra, se abre el de Morelos, nos trasladan para Morelos y de ahí regreso a Almoloyita, si tuve que vivir muchos traslados complicados”

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