Los monos macacos tienen la capacidad de poder pescar exitosamente

Agencia

Municipiosur.com

Unas grabaciones de vídeo recientes muestran a macacos pescando para subsistir durante los duros meses de invierno en los Alpes japoneses. Lo documentado en este nuevo estudio respalda las conclusiones de un estudio previo publicado en noviembre de 2021. Esta conducta de caza de peces tan activa durante el invierno en los Alpes japoneses puede tener implicaciones evolutivas y conductuales para los macacos de la zona de Kamikochi en Japón.

El nuevo estudio es obra del equipo de Masaki Takenaka y Koji Tojo, de la Universidad Shinshu en Japón.

Gracias a las nuevas grabaciones, se han documentado claramente 14 casos en los que estos macacos pescan para subsistir. Estos casos se documentaron en al menos tres grupos diferentes de macacos y ocurrieron independientemente de la hora del día o de las condiciones meteorológicas, aunque el estudio de campo se hizo en invierno.

Este comportamiento de captura y alimentación parece ser una extensión de comportamientos ya existentes y documentados de alimentación a partir de vegetación que crece por encima de la superficie de la nieve, así como de materia vegetal acuática y, por extensión, de insectos que se encuentran en estas plantas. Los arroyos que contienen estas plantas acuáticas son también el hogar de muchos salmónidos de agua fría, por lo que es razonable suponer que tal los macacos empiezan buscando un tipo de alimento pero acaban aprovechando la aparición de otra clase de comida.

El análisis de los vídeos ha demostrado que durante estos comportamientos, cuando los peces están cerca, la atención de los monos se desvía hacia ellos.

«Habiendo obtenido pruebas de que los macacos de Kamikochi capturan peces vivos y se los comen, el siguiente paso de esta línea de investigación es averiguar cómo se propagan estos comportamientos dentro del grupo de macacos… ¿Es genético? ¿Es una especie de cultura que puede transmitirse dentro del grupo?», plantea Tojo.

Ahora, tras identificar a 200 individuos en cuatro grupos distintos, Tojo y sus colegas buscan identificar relaciones en las que intervengan estos individuos y observar hasta qué punto quienes se relacionan con los pescadores acaban recurriendo también a la pesca. Esto permitirá ver cómo puede transmitirse esa conducta a otros individuos del grupo y a generaciones futuras.

Con información de: Noticias de la Ciencia

Be the first to comment

Deja un comentario