La Unión de Transportistas de Materiales de Construcción de Minatitlán, dejo de ser rehén de caciques que solo se enriquecían con la agrupación. Socios libres

Por Florencia Basulto Nelsón

Municipiosur.com
Uno de los gremios más poderosos en el municipio es el que integran los socios de la Unión de Transportistas de Materiales de Construcción de Minatitlán y del Bloque de Transportistas del Sur, adheridos a la CTM. Su tiempo de jauja, en los inicios del nuevo siglo y milenio, cuando PEMEX realizó importantes obras en la refinería, también fue tiempo de caciques en esas organizaciones, que el “señor de horca y cuchillo” aprovechó para fortalecerse, económica y políticamente, y se mantuvo en el poder acaparando la mayoría de las concesiones, de las que se adueñó de una u otra forma, y así se impuso pisoteando a los socios. El amo y señor de los transportistas adquirió: inmuebles, impresionante cantidad de tráileres, camiones, tolvas, maquinaria; fundó empresas legales y fantasmas; restaurantes, salones de fiesta y hasta una gasolinera, en terrenos cuya sucesión testamentaria aún está pendiente; emporio que no fue para beneficio de todo el gremio, ni siquiera de sus hermanos carnales, sino como privilegio propio. Buscando impunidad, el Luzbel de la CTM, ostentó cargos políticos, de los que se aprovecharon para enriquecerse con bienes municipales irregulares, pero no se conformó pretendía extender su cacicazgo aún más. Es una verdad, que un buen día, por contingencias de la vida, por un arcano mayor de las cartas del Tarot, similar al de la Esfinge, la Rueda de la Fortuna misteriosamente gira y también el destino; cambiando nuestra suerte, por desgracia; terminando, como si fuese un castigo, con el apogeo que nos embelesaba. Los 50 transportistas de esa Unión, quienes están de mejor ánimo porque, caído Luzbel, las oportunidades de trabajo se reparten entre todos, están hoy frente a la posibilidad de sacudirse, como lo hizo Ehúd, de lo que queda del yugo opresor, de la descendencia y familiares del señor feudal, quienes aún no superan que los tiempos son otros, que la ruleta de la fortuna giró y pretenden ser los nuevos dueños de la Unión. El gremio transportista debe unirse y nombrar nueva directiva, porque el tiempo del cacique terminó y miren en qué forma se derrumbó. Muchas gracias.

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