Por Mari Alcalá
Municipiosur.com
Antonella, la niña migrante salió de hospital, se encontraba internada en Minatitlán debido a la amputación del pie derecho, aún con esta tragedia, la familia no desiste del sueño americano, “pues a Venezuela es imposible regresar”, comentan. “Ya me quería ir, y entonces agarre la silla de ruedas y me fui pa’ allá y me devolvieron otra vez”, Antonella de Los Ángeles Hernández Hernández, ya quería estar afuera del hospital después de 10 días en cama luego de que le amputaron el pie derecho. “Quiero ir para la playa, quiero comer helado, quiero escuchar música, quiero hablar con mi mamá, y me quiero bañar”, expresa. Antonella se adapta a su nuevo estilo de vida: una silla de ruedas, espera que alguien le done unas muletas, en lo que la anhelada prótesis llega. La fecha del 28 de octubre que ocurrió el accidente en Medias Aguas al sur de Veracruz impidió que Antonella siguiera su camino a EEUU tras resbalar de la “bestia”. Ahora, se encuentra en una casa de una familia de cristianos, para subirla al cuarto en el segundo piso, personal de la Cruz roja tuvo que ayudarla debido a qué hay escaleras. Se mantiene positiva aunque extraña a su mamá y las arepas de Venezuela, alimento hecho a base de maíz, redondas y rellenos de carne o queso. “La comida y a mi mamá, yo soy muy inquieta me gusta moverme, quiero que todo sea rápido, soy muy desesperada, entonces me gusta moverme, moverme y moverme, no me gusta estar en una cama, sino hago algo, no me siento feliz”. Quería estar afuera del hospital, para realizar otras actividades. “Me siento feliz porque estoy afuera del hospital, pero no estoy haciendo nada acá y no me siento tan feliz porque yo quiero hacer algo… me gusta leer un libro, libros de fantasía, cuentos, me gusta bailar porque ahí saco mi imperatividad, soy muy imperativa y entonces con el baile me desestrezo, saco todo bailando”. La madre de Antonella se encuentra en Ciudad Juárez, en migración no le dieron el permiso para estar a lado de su hija. “No lo puedo estirar mucho pero tengo que estirarlo para que no se acostumbre a estar así, pero siento como un sarpullido algo así”, señala Antonella, quien desea recuperarse para alcanzar a su mamá en Ciudad Juárez y cruzar a los EEUU. Mientras Oscar Esteban, su abuelo anda en busca de la visa humanitaria para pedir asilo político en EEUU. Joksandra, Antonella y Oscar no desisten del sueño americano, intentarán cruzar por el río bravo. Pero en lo que dura el trámite y la recuperación de la niña, solicitan de la gente ropa y zapatos, o en su caso ayuda económica para pasajes, comida y los medicamentos de Antonella. Fin del comunicado.
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