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Guillermo del Toro confirmó este sábado la muerte de su mamá, Guadalupe Gómez, durante la premiere de la película Pinocho en el Festival de Cine de Londres, y con dicha noticia hay que recordar el importante papel que tuvo en la carrera de su hijo y en la historia del cine mexicano, donde fue conocida como Guadalupe del Toro.
“Mi madre acaba de fallecer. Esto era muy especial para ella y para mí. Esta no es solo la primera vez que ustedes verán la película; es la primera vez que ella la verá con nosotros”, comentó Guillermo en la capital inglesa donde presentó el proyecto que –además– lo unió emocionalmente con su mamá.
“La industria cinematográfica mexicana envía un abrazo fraterno al gran Guillermo Del Toro”, escribió en Twitter la Canacine, luego de que desde la cuenta del Festival Internacional de Cine de Morelia se difundiera la noticia del fallecimiento de la mamá del director de El laberinto del fauno y La forma del agua.
“El FICM lamenta el sensible fallecimiento de Doña Guadalupe Gómez, madre de nuestro querido y admirado amigo Guillermo del Toro. Nos unimos a la pena que le embarga y deseamos pronta resignación para sus familiares y amigos. Descanse en paz”, se lee en el mensaje del festival.
Guadalupe del Toro no solo fue la mamá de Guillermo del Toro, uno de los cineastas mexicanos más importantes y respetados de la industria en décadas recientes, sino una figura esencial para entender los inicios de la carrera profesional del ganador del Oscar y la forma en que se hace cine en nuestro país desde la década de los 80.
En 1985, Guadalupe del Toro protagonizó junto a Marco Treviño la película Doña Herlinda y su hijo, dirigida por el también fallecido Jaime Humberto Hermosillo. Filmada en Guadalajara, la historia aborda de forma frontal la homosexualidad de Rodolfo, un joven médico, quien tiene una relación con Ramón, un estudiante de música, mientras que su madre –quien está al tanto de todo– insiste en presentarle mujeres para que se case, con lo que queda de manifiesto la doble moral de la sociedad mexicana y dio visibilidad a un tema pocas veces explorado en la cinematografía nacional en aquella época.
“Doña Herlinda fue ‘la mamá de todos los gays’. Un cambio en la forma de hacer cine en México, que toca temas tabúes en pantalla”, explicó Alejandro Grande, subdirector de distribución de la Cineteca Nacional, en entrevista para Quién. Alejandro es, además, un conocedor de la obra de Jaime Humberto Hermosillo, con quien convivió en repetidas ocasiones en la cineteca.
“Que la mamá de Del Toro, quien formaba parte de una familia acomodada de Guadalajara, se prestara para este proyecto, demostró un apoyo excepcional hacia el cine independiente, además de que su hijo (Guillermo) terminó siendo lo que es”, detalló el experto.
Con información de: Quién
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