“Caso Cinépolis”. Si el magnate de las salas de cine, Alejandro Ramírez Magaña, mando a cerrar su negocio en “Plaza Patio”, es porque su gente de mercadotecnia ya le dijo que la reactivación económica de la zona sur de Veracruz, pero sobre todo en la ciudad de Coatzacoalcos, va para largo, es decir, que no se dará en el presente y futuro inmediato. La única inversión real que existe es la que hace Braskem-Idesa, con su Terminal de Etano, en “Pajaritos” y su gasoducto de 12 kilómetros, de ahí en fuera, ningún consorcio de la Iniciativita Privada, nacional y extranjera, ha invertido un solo peso en nuevos proyectos de infraestructura para que se dé la “derrama económica”. Los negocios cierran porque la gente no tiene dinero para gastar

La desaparición de los comercios y oficinas en “Plaza Patio”, aquí en Coatzacoalcos, efectivamente, no tiene nada que ver con el cáncer de la inseguridad, ¡por supuesto que no!, el cierre de los locales, y esta es la gran realidad que se vive en Coatzacoalcos, es por la falta de dinero en los bolsillos de los porteños quienes desde hace varios años no ven que el municipio se reactive económicamente para salir de la crisis financiera, la cual ya va para los 15 años. La crisis no es de ahorita, ya tiene su buen rato. De acuerdo a los reportes que tenemos, ningún negocio en “Plaza Patio”, en efecto, fue víctima de la delincuencia organizada en lo que hace al famoso “cobro de piso”. Lo anterior nunca se dio en la plaza comercial, la cual hoy en día luce vacía, ya sin actividad comercial. Los más de 500 millones de pesos que el 2008 invirtió el Grupo México Retaill, propiedad de Carlos Real González y Jerónimo Gerard, se han ido a la basura. Para estos magnates, líderes en el desarrollo de centros comerciales en el país, pero sobre todo en el estado de Veracruz, la ciudad de Coatzacoalcos, no fue negocio para ellos. ¡Señores!, en los últimos días hemos visto como todo mundo se lamenta con el cierre de los cines de Cinépolis, propiedad del multimillonario, Alejandro Ramírez Magaña. Cuando un empresario se ve en la necesidad de “cerrar” uno de sus negocios es por los siguientes factores: 1.-Los ciudadanos no tienen dinero para gastar. 2.-No hay proyectos de inversión, a corto, mediano y largo plazo, tanto del gobierno, como de la iniciativa privada, nacional y extranjera. Si el poderoso magnate, Ramírez, mando a poner fuera de circulación sus salas de cine en “Plaza Patio”, es porque sus gente de “mercadotecnia” ya le informó que la reactivación económica de Coatzacoalcos va para largo, y como el gobierno federal y estatal, ya están por terminar su periodo, pues no existe la confianza que “cuajen” al 100% los proyectos que trae de la mano con el Corredor Interoceánico. A menos de dos años para que finalicen los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Cuitláhuac García Jiménez, los poderosos del dinero, los que en verdad invierten su lana, no son tontos, por lo tanto, optan por poner su espalda en la pared para esperar como viene el 2024. El cierre de Cinépolis en Coatzacoalcos, hay que analizarlos con seriedad y objetividad, y la realidad que hoy se tiene, es que la reactivación económica de Coatzacoalcos y toda la región, va a paso de tortuga, con muy poquitos avances. Las grandes empresas de la IP, las de billete grande, todavía no llegan al puerto para empezar a trabajar a ras de suelo sus inversiones. La única compañía que trabaja en obras importantes es Braskem-Idesa con su Terminal Química Puerto México y su gasoducto de 12 kilómetros que ira de “Pajaritos” al complejo petroquímico Etileno Siglo 21, pero de ahí en fuera, ningún otro consorcio, de los chingones, está invirtiendo en el municipio de Coatzacoalcos, y en ningún otro municipio de la zona sur de Veracruz. Efectivamente. Han existido importantes anuncios de futuras millonarias inversiones, ¿pero adivinen qué?, todo, hasta el momento, queda en declaraciones, no hay nada aterrizado, salvo las obras de 400 millones de dólares que realiza Braskem-Idesa. “Así es esto de las gelatinas, algunas cuajan y otras no”. Fin del comunicado. (Artículo escrito por Federico Lagunes Peña).

Be the first to comment

Deja un comentario