Doña Enedina Ventura, una mujer humilde, con discapacidad, que se gana la vida en la carretera Costera del Golfo

Por Alfredo Santiago

Municipiosur.com

Pareciera que Tabasco tiene su propia temperatura, nada más tras cruzar el puente Tonalá II y dejar atrás Veracruz el calor se hace más intenso. Para Enedina Ventura Jiménez el calor simplemente es calor y resulta sofocante, sobre todo para ella que pasa un tercio del día sentada sobre el concreto de la carretera. Cuenta que ella estaba acostumbrada a trabajar, vendiendo pozol o lavando ropa ajena, no paraba y se desplazaba de un lado a otro sin parar, hasta que la enfermedad la dejó postrada en una silla de ruedas, exactamente dice no saber que afección la dejó sin movimiento, aunque asegura que no padece ni de la presión ni de diabetes. Desde hace varios años encontró en la carretera Costera del Golfo la forma de ganarse la vida, pidiendo unas monedas a los conductores que avanzan en el tráfico lento antes de llegar al punto de inspección fitosanitaria Tonalá, por los múltiples retenes de distintas corporaciones ubicados en el tramo.
CALIBRADOR
Los traileros son quienes más le cooperan a doña Enedina, algunos le dan de 10 a 20 pesos; también los particulares la apoyan, aunque con ‘cambiecito’. Pero todo suma, pues de peso en peso logra sacar lo suficiente para comer junto a su marido y los gastos de su hogar, asegura que diariamente junta entre 300 y 400 pesos en ocho o nueve horas. Julio Izquierdo Cruz, marido de Enedina, es el encargado de llevarla todos los días hasta un pequeño espacio entre dos conos viales de color naranja, suficiente para la silla de ruedas adaptada con un toldo de palos y trapos. Julio cuenta que él trabaja como palero, ‘golpeando llantas’ de los tráileres, aunque así mismo se denomina como ‘calibrador’ y defiende la importancia de su trabajo, por el cual los choferes también le dan algunas monedas.
LOS APOYOS
Esta pareja tiene hijos y nietos, quienes viven su propia vida independiente, “no me dan, pero tampoco me piden”, señala doña Enedina mientras estira el implemento adaptado para recibir las monedas, un palo que atraviesa un vaso de plástico de yogurt. Ahora requieren una silla de rueda por que la que tiene ‘se le traba’, cuenta Julio, quien asegura que de la noche a la mañana le quitaron sus apoyos de Bienestar y no los ha podido recuperar, su esposa si cuenta con el programa impulsado por su paisano, el presidente Andrés Manuel López Obrador. Para las personas que quieran ayudar a esta pareja, pueden dejarles algunas monedas o algún apoyo económico directamente en la fila del primer retén, de la Guardia Nacional, a unos pasos del módulo fitosanitario.

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