Por Florencia Basulto Nelsón
Municipiosur.com
Hizo su berrinche la porteña Crescencia “Cresy” Durán porque no la mencioné en mi publicación dedicada a la respetable familia Jara, descendientes del General Heriberto Jara Corona, quienes establecieron importantes negocios en esta ciudad a principios del siglo XX, pero nada tiene que ver ella en esta historia de la luz eléctrica, del refresco “Súper Jara”, del legendario Hotel del Trópico, de la Terraza Kontiki, mucho menos de los billares y gasolinera. «No sé qué pata puso ese huevo». Ni vive en Minatitlán, ni la conozco, ni a ella ni a sus familiares, ni me corresponde juzgar la vida privada de ella ni de los Jara que ella misma saca a relucir. No le gustó que como informé en su oportunidad, desde el pasado 17 de febrero, en Minatitlán quien recibió las condolencias en el novenario por el fallecimiento de don Federico Jara Sol, en la iglesia Cristo Rey, fue su esposa doña Alicia Carrasco de Jara, dama ampliamente conocida y respetada, siempre atenta a los negocios de don Federico. Crescencia anda atrasada de noticias y hasta ahora, dos meses después, pese a que no la mencioné para nada, hizo su rabieta, quizá porque teme quedar fuera de la herencia de los chamorros en Coatzacoalcos. ¡Qué lamentable! De muy mal gusto. Pero así suele suceder. Ni muerto tiene uno paz.
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