La historia de hoy. El emblemático bar porteño “Aquí esta Lucas”. Toda una tradición en Coatza

Por Juan González Arjona

Municipiosur.com

La historia de «AQUÍ… ESTÁ LUCAS». Nuestra Historia de hoy empieza en Mieres de Asturias, España a finales de los años 50 con la familia Villar García Preocupados porque Juan el hijo menor había viajado a México y al parecer no tenía muchas intenciones en regresar, enviaron al hijo mayor con la encomienda de traerlo de vuelta, su nombre, Lucas. Así fue como nuestro personaje principal llegó a Tampico, Tamaulipas para reencontrarse con Juan, su hermano. Pero lo que no contaban que en esta ocasión México conquistaría a los españoles ya que ninguno de los dos regresaría a su madre patria. Ya en México cada hermano siguió su propio camino, Lucas se trasladó al centro del país vivió en varias ciudades pero fue en Toluca donde le dieron la oportunidad de trabajar para Don Nemesio Diez, director de la distribuidora Modelo y también de origen español quien envió al joven Lucas a la Ciudad de Poza Rica Veracruz como supervisor, aquí fue donde conoció a la joven Dora Estela Sosa con quien uniera sus vidas más tarde. En Poza Rica, Lucas abrió un bar pero los clientes y amigos le platicaban que en el Sur de Veracruz se escuchaba un boom petrolero, por lo que Lucas convenció a su familia para pasar unas vacaciones en Coatzacoalcos en 1975. El ambiente de la playa lo atrapó, así que los siguientes meses buscó un local cerca de los negocios Kontiki y Neguri sobre la calle Juventino Rosas, entonces el 19 de Diciembre 1976 con el apoyo siempre de la cervecería modelo y de Don Nicanor González abrió sus puertas »La Hostería de Laurel» cuyo nombre se basó en el lugar donde se alojó José Zorrilla y sirvió de inspiración para escribir Don Juan Tenorio. Lucas le dió al bar el toque de su tierra, acompañaba la cerveza con jamón serrano, butifarra y pinchos aunque estas botanas no fue del todo bien recibida, entonces tuvo que cambiar la cocina por platillos típicos de la región. Muy pronto se convirtió en el lugar de moda entre los grandes personajes de nuestra ciudad era el club de Tobi, ya que tanto los clientes como los que atendían (Jorge y Don Ramiro el cielito Lindo) eran hombres. Casi nadie se acuerda del nombre de La hostería porque era más fácil decir »vamos con Lucas» o muchos otros lo nombraron el Salón Rojo, por las cortinas que tenía de ese color. Un día llegó un dibujante de nombre Antonio Velázquez cuyas caricaturas de los clientes empezaron poco a poco a decorar las paredes de la hostería. Pero en 1983 los dueños del Local le hicieron saber a Lucas que pondrían en venta el inmueble y él rápidamente les respondió que estaba interesado en comprarlo, cuando les llevó el dinero le salieron con la sorpresa que ya lo habían vendido y que tenía que desalojarlo. Esto fue el inicio de una difícil contienda legal, la contraparte buscó hasta deportarlo a España, pero después de varios años las partes llegaron a un arreglo. Para ese entonces Don Lucas ya había adquirido un inmueble sobre la misma avenida paseo Miguel Alemán(carranza) y Quevedo, así que en 1992 abrió con un nuevo nombre, era un mensaje para aquellos que lo quisieron regresar a su país »AQUÍ… ESTÁ LUCAS». En los dos locales manejó la misma temática estaba el bar y por un lado tenía un acceso para que las personas que no querían entrar al bar pudieran comer sus tortas de chinameca, chiles rellenos o la lengua en salsa verde. Ya a finales de siglo pasado Don Lucas, cansado, decidió cederle la administración a su esposa Doña Dora Estela, así fue como el club de tobi se terminó ya que la nueva Jefa quería un ambiente más familiar, el cambio fue muy bien recibido especialmente para la clientela femenina ya que en otros tiempos solo dejaban al marido en la puerta y lo recogían más tarde como a los niños en la escuela. Don Lucas y Doña Dora ya no se encuentran entre nosotros pero desde donde estén deben estar muy orgullosos de este gran legado que han dejado, uno de los negocios de mayor tradición en Coatzacoalcos en donde sus paredes no solo están llenas de caricaturas sino de todas las personas que han sido parte, no solo de la historia de este emblemático sitio, sino parte de la historia de nuestra bella ciudad.

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